Cinco
años sin Antonio Herrero
Jesús
Castañón Rodríguez
El
periodista palentino Matías Antolín ha publicado
Antonio Herrero a micrófono cerrado, un libro
para que no desaparezcan las enseñanzas del joven periodista
que murió en Marbella el 2 de mayo de 1998 y cuya trayectoria
profesional ha estado vinculada a las publicaciones Norte Deportivo,
Diario de Navarra y Pensamiento Navarro; al diario ABC, a la
agencia Europa Press, a las cadenas de radio Antena 3 y COPE
y al canal Antena 3 Televisión.
Plantea
un recorrido emotivo por la huella imborrable que su labor ha
dejado en las personas que tuvieron la ocasión de conocerle.
Antonio
Herrero es caracterizado como un hombre libre, como un nuevo
estilo marcado por un profundo carácter que mezclaba
la insolencia conveniente y la vehemencia tolerante, la independencia
y el romanticismo, la valentía y la lucidez, la capacidad
de síntesis entre propuestas intelectuales y buenas vibraciones.
Desarrolló
una forma de hablar para llegar al alma, llena de vitalidad,
naturalidad y precisión que combinaba con el sentido
clásico de la radio que aprendió de José
Luis Pécker. Un tono innovador, incisivo y a la vez respetuoso
para poder manejarse en la constante lucha contra lo incierto
que supone hacer un espacio informativo.
Antonio
Herrero a micrófono cerrado
también refleja las características del periodismo
de los años ochenta y noventa del siglo XX. Es el caso
de empresas periodísticas formadas por jóvenes
de primer empleo en combinación con veteranos curtidos
en desengaños, como Antena 3, el ambiente de discordia
entre compañeros de profesión o las maniobras
y presiones favorables a silenciar las voces independientes.
En
este repaso no faltan los recuerdos de los compañeros
de deportes con las evocaciones de Matías Prats, que
veía en Antonio Herrero el ejemplo del relevo generacional
de periodistas, y de José María García,
para el que era ejemplo de sinceridad, juventud y rebeldía.
Y destaca el recuerdo realizado por Gaspar Rosety que evoca
su afición al Real Madrid y la admiración por
Emilio Butragueño y las remontadas en la Copa de la UEFA,
la elección de la sintonía de una samba para el
bloque de los deportes en El Primero de la Mañana en
su época de Antena 3, las charlas futbolísticas
en los desayunos en el Vips de López de Hoyos, la asistencia
los partidos de competición europea en compañía
de Cristina Pécker y varios compañeros de la radio
y el visionado en video de los principales partidos... Todo
un conjunto de emociones que llega al máximo con el amargo
recuerdo de saber la noticia la muerte en el estadio de Riazor
y de la especial sensación de cantar el gol de Pedja
Mijatovic en la séptima Copa de Europa del Real Madrid
con la recreación mental de un paso por el cielo de Frank
Sinatra y Antonio Herrero.
El
libro se concentra en su etapa de radio y quizá se podía
haber complementado un poquito con su paso en formación
por otros medios escritos y con su participación en la
inauguración oficial de la emisión de la televisión
privada en España el 25 de enero de 1990, cuando La Tarántula
salió en pantalla de Antena 3 Televisión tras
el comunicado de inauguración de Miguel Ángel
Nieto y las noticias de José María Carrascal.
Antonio
Herrero a micrófono cerrado
llena el sonoro hueco del silencio dejado por su marcha. Constituye
una espléndida memoria escrita y gráfica para
no olvidar que todo lo bueno de esta vida no se destruye, sólo
se transforma para seguir viviendo en la gente.