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En
la muerte de Antonio Asensio
De
periodista deportivo a empresario deportivo
Jesús
Castañón Rodríguez
Un
tumor cerebral se llevó el 20 de abril de 2001 a Antonio
Asensio Pizarro en una clínica de Madrid (España).
Periodista, promotor de una prensa popular e independiente y dueño
del taller de fotocomposición y mecánica Carmelo Asensio
SA, destacó por la creación de una obra de gran interés
para el moderno periodismo iberoamericano: el Grupo Z.
Este
holding, cuyo nombre significa libertad, integra casi setenta sociedades
de comunicación. Desde 1976 hasta la actualidad ha acogido
una cadena de diarios y una división de revistas de información
general, ocio, viajes, economía, erotismo y divulgación
científica, cadenas de radio, Antena 3 Televisión
entre 1992 y 1997, varias cadenas de televisión local, una
editorial de libros, la agencia de noticias OTR y una red de portales
regionales en Internet.
Uno
de sus principales proyectos fue El Periódico de Catalunya,
que salió a la calle el 26 de octubre de 1978, con un estilo
plural, riguroso, agil y de fácil lectura animado por Manuel
Martín Ferrand y por el periodista deportivo Álex
Botines.
Zeta
y el deporte
Pero,
sin duda, una de sus labores más innovadoras ha sido el deporte.
Asensio ha mantenido, a lo largo de su vida, una amplia relación
profesional y personal con el mundo del deporte.
Inició
su carrera de periodista como redactor en la sección de deportes
del diario barcelonés El Correo Catalán y aportó
a este ámbito nuevos contenidos, renovados tratamientos informativos
y participó desde dentro en el mundo del fútbol con
un audaz sistema de gestión.
Las
publicaciones deportivas auspiciadas por Antonio Asensio han realizado
varios tipos de aportaciones. En primer lugar, han apostado por
crear información especializada diaria gracias a tres aventuras:
Record (Barcelona, 1982), la adquisición de Sport (Barcelona,
1992) y la edición de Equipo (Zaragoza, 1998) con un estilo
basado en la información tranquila, la pluralidad de opiniones,
la variedad iconográfica y un dinamismo expresivo con formatos
de lectura rápida y ágil.
En
segundo lugar, no sólo renovó con imaginación
e inventiva los lenguajes para los grandes espectáculos deportivos,
sino que también importó el estilo polideportivo,
sereno, de aspectos insólitos y alejado de la rabiosa actualidad
que empleaban los magazines franceses y alemanes en los años
ochenta. Fue en la publicación mensual Fortuna Sports (Barcelona,
1989), mediante una presentación formal cuidada y de gran
belleza, así como en los libros publicados por Ediciones
B sobre las grandes figuras del deporte.
En
tercer lugar, su labor desde dentro del mundo del fútbol
profesional comprendió dos facetas: la propiedad del Real
Mallorca y la gestión de los derechos de televisión.
Se hizo cargo de la entidad mallorquinista en 1995, con una evolución
desde la Segunda división al triunfo en la Supercopa y los
subcampeonatos de la Copa del Rey y de la Recopa de Europa y con
el paso desde el estadio Luis Sitjar al de Son Moix. Todavía
reunirían más audacia sus sistemas de gestión
de los derechos de televisión de las entidades deportivas.
En su etapa de presidente de Antena 3 Televisión pensó
en forzar la ruptura del monopolio de las transmisiones a cargo
de las televisiones públicas, convencido de que una cadena
de televisión privada no podía llegar a ser hegemónica
sin ofrecer fútbol en directo entre sus contenidos. Para
ello compró los derechos de transmisión de las principales
entidades de Primera y Segunda y, tras chocar con los intereses
de otra cadena privada, creó un sistema de gestión
compartida a través de la sociedad Audiovisual Sport. Esta
gestión innovadora e imaginativa trajo como consecuencia
las transmisiones de partidos de Liga en la noche de los lunes,
los carruseles y las fórmulas de pago por visión en
función del interés de cada aficionado.
En
esta última etapa de su vida, quedaría vinculado familiarmente
con el futbolista Fernando Sanz y con el presidente del Real Madrid,
Lorenzo Sanz.
El
espíritu Z
En
resumen, el espíritu del fundador del Grupo Z ha impregnado
la labor deportiva de su empresas. Un caso curioso: aficionado al
fútbol, periodista deportivo, empresario deportivo y unido
familiarmente a jugadores y presidentes de entidades futbolísticas.
La visión Z del deporte es una gran obra que sigue los principios
de su fundador: espíritu reportero para conectar con agilidad
con la gente y reconversión constante para no entrar en agonía,
para llegar más lejos y más alto tanto en las canchas
como en la vida.
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