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Las
batallas lingüísticas del Sporting
Jesús
Castañón Rodríguez
Con
la aparición en los boletos quinielísticos de la denominación
Sp. Gijón se pone fin a una batalla más en la lucha
que ha venido manteniendo el club rojiblanco con sus diversos nombres.
No se logró que apareciera la denominación Real Sporting,
como se solicitó en enero de 1983 al administrador del extinto
Patronato de Apuestas Mutuas Deportivo Benéficas, ya que
los rectores del juego entienden que fuera de Asturias no se asociarían
esas palabras con Gijón.
Ha
sido el fin a una ansiada aspiración, intensificada en los
últimos seis años pero que debiera haberse visto reflejada
en el boleto desde 1971 con el último cambio de nombre. Aspiración
basada en el intento de la entidad por mantener unidas las palabras
Sporting y Gijón, desde su fundación hasta la actualidad,
hecho que no le fue permitido, durante cuarenta y ocho años,
en todos los frentes deportivos.
Según
consta en el expediente notarial firmado por Tomás Albi Agero
el 23 de noviembre de 1956, basado en los testimonios de los socios
más antiguos, el club se fundó en 1905 con el nombre
de Sporting Gijonés. Palabras que el primer secretario de
la entidad, Ignacio Lavilla, escribió con letra inglesa en
una libreta con tapas de hule en la que redactó el acta fundacional,
una vez que Anselmo López -presidente y fundador de la misma-
decidió normalizar su situación.
En
1912 se produce el primer cambio: la sociedad pasa a llamarse Real
Club Sporting Gijonés al aceptar Su Majestad el Rey Alfonso
XIII la presidencia honoraria de la entidad, gracias a los trámites
realizados por el oficial de secretaría de la Escuela de
Comercio, Ramón Plasencia Ruibal.
Con
este nombre realiza gestiones para la compra de los terrenos en
los que se sitúa El Molinón y participa en las fundaciones
de la Federación Asturiana de Clubs de Fútbol -en
una reunión celebrada el 13 de diciembre de 1914 en el domicilio
social de la Real Sección "Arte y Sport", en la
que se otorga la presidencia a Anselmo López - y de la actual
Federación Asturiana de Fútbol, el 3 de diciembrede1915.
En
1916 se produce una nueva variación: la Junta general extraordinaria
de socios, celebrada el dos de abril en el Real Club Astur de Regatas,
aprueba que la entidad pase a llamarse Real Sporting.
El
26 de diciembre de 1940 la junta directiva opta por Real Gijón
como nuevo nombre de la sociedad. La razón de este cambio
reside en una serie de medidas promulgadas por el Ministerio de
la Gobernación tendentes a la eliminación de extranjerismos
con sentido genérico en las denominaciones de establecimientos
y servicios de recreo, industriales, mercantiles, de hospedaje,
de alimentación, profesiones y espectáculos. El principal
criterio empleado fue el de la traducción literal de los
términos, por lo que los vocablos que no la tenían
fueron sustituidos o se les buscó una equivalencia aproximada
al significado del extranjerismo. De este modo, Real Sporting al
tener que traducirse por "Real Haciendo Deporte" o ser
sustituido por "Real Deportivo", fue reemplazado por Real
Gijón, nombre con el que empezó a funcionar desde
el 15 de enero de 1941, fecha en que la Jefatura Provincial de Propaganda
emite la orden de entrada en vigor de la nueva denominación.
Estos cambios afectaron también a otros clubes como Racing
de Santander, Athletic Club de Bilbao, Football Club Barcelona o
Real Stadium Avilesino.
La
recuperación del nombre original se produce en la temporada
1970-1971, una vez que los socios aprueban en la asamblea general
ordinaria del 22 de julio de 1970, con Méndez Cuervo como
presidente, que se solicite ante el Registro Nacional de Clubes
que la entidad pase a llamarse Real Sporting de Gijón.
Denominación
con la que la sociedad alcanzará los más brillantes
resultados deportivos de su historia, con la conquista de varios
subcampeonatos, la puesta en funcionamiento de Mareo y la participación
en varias ediciones de la Copa de la UEFA...
En
la terminología popular y periodística Portin, Matagigantes,
Eurosporting y el reciente Millonarios, tras el último gordo
de Navidad, han sido formas de la arraigada costumbre asturiana
del doble "registro civil", de la poesía de algunos
directivos rojiblancos, de rimbombantes titulares de prensa, de
desgarrados gritos de ánimo desde las gradas... Problemas
y anécdotas en las continuas batallas lingüísticas
que comenzaron y cesaron un quince de enero, entre 1941 y 1989.
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