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Reseña
del homenaje a Luis Suárez
Fútbol
y literatura en Milán
Giovanna
Mapelli (*)
El
3 y 4 de mayo de 2006 se ha celebrado en el Instituto Cervantes
de Milán el encuentro Calcio e letteratura. Pregiudizi
di una passione. Omaggio a Luis Suárez. En esta ocasión,
los participantes han reflexionado sobre la relación entre
el fútbol y la literatura y, con el Mundial de Fútbol
como telón de fondo, han querido rendir homenaje al jugador
español Luis Suárez, un símbolo del fútbol
de los últimos cincuenta años y ganador del tan preciado
Balón de oro, como mejor jugador continental, en 1960.
Algunos
de los grandes narradores y pensadores del siglo XX han vislumbrado
en la mirada fabulada del fútbol un espejo para imaginar
el país maravilloso que convierte a cada aficionado al mundo
del balón en una Alicia apasionada y soñadora. Eduardo
Galeano ha roto los prejuicios, desde la literatura, al utilizar
el símil místico del fútbol como un dios por
la devoción que despierta en muchos creyentes y por la desconfianza
de muchos intelectuales. Se ha atrevido a alzar hasta el cielo la
pasión del fútbol.
Muchos
escritores como Borges y Neruda, Nabokov y Gramsci, Kundera y Pasolini,
Hemingway y Vargas Llosa, Julio Cortázar y Alberti, Eco y
Vázquez Montalbán, Benedetti y Cela, Mendicutti y
Villoro, Juan Cruz y Gonzalo Suárez, yendo más allá
de los prejuicios que provoca el mundo del fútbol, han hecho
que este deporte penetrara en sus obras. Asimismo, en el campo de
la sociología, pueden encontrarse intelectuales que analizan
el deporte rey; por ejemplo, Bourdieu pone al lado del placer bartheano
del texto y el placer orgiástico de un buen gol marcado por
nuestro equipo. Del mismo modo, no es de extrañar que Edgar
Morin pudiese ver al fútbol como un gran poema colectivo.
En
particular, se ha destacado la necesidad de superar los prejuicios
que rodean al fútbol; el escritor Mendicutti, a este propósito,
ha afirmado que hay que superar la dicotomía fútbol
por una parte e intelectuales por otra, ya que el fútbol
como la lectura crea un estado febril que se contagia por la vista;
y, ha añadido que como en un buen texto es difícil
prever el desenlace, en este deporte no se puede saber el resultado
a priori. Javier Zanetti, capitán del Inter de Milán
y de la selección argentina, ha matizado que el gol no se
olvida como no se puede olvidar un buen libro.
El
escritor español ha puesto de relieve que el fútbol
ofrece una vasta gama de elementos que podrían ser utilizados
como ejes de una obra literaria; en particular, sería necesario
conocer mejor el mundo del fútbol desde dentro, para que
la relación entre literatura y deporte se haga más
fuerte y profunda y para que la producción literaria sobre
este deporte deje de ser un caso marginal o limitado a un jugador
o a un momento del partido. Sin embargo, al traducir la pasión
por el fútbol a la literatura hay que ser consciente de que
se podrían perder matices, ya que el verdadero lenguaje del
fútbol es el oral, el de las crónicas que dejan salir
del corazón todas las emociones, sin medidas.
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(*)
Profesora de la Universidad de Milán.
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