El
gol que ilumina el día (*)
Canciones
futbolísticas de Joan Manuel Serrat y Joaquín
Sabina
Jesús
Castañón Rodríguez
Joan
Manuel Serrat y Joaquín Sabina son dos de los cantautores
más respetados en Iberoamérica. Nacidos en Barcelona
y en Jaén, se han convertido en cronistas de tiempos y
deseos sinceros, en transmisores de melancolía y esperanza,
de lamentos y sentido del humor aplicados a grandes temas, compromisos,
pequeñas cosas de la vida diaria...
Ambos
comparten la pasión popular por el fútbol, con sus
intensas emociones y alegrías incontenibles o sus sugerencias
para compartir experiencias personales. Su vivencia futbolística,
expresada en nueve canciones diferentes, da lugar a cuatro centros
de interés.
Una
expresión vital
Primero,
la vivencia del club de fútbol como expresión vital.
Serrat como seguidor del F.C. Barcelona y Sabina como aficionado
al Club Atlético de Madrid.
El
primero se identifica con la entidad para asistir habitualmente
a encuentros, participar en partidos benéficos con las
viejas glorias del club, admirar profundamente a Kubala y colaborar
en los actos del Centenario en 1999 cantando el himno con un coro
de 120.000 voces en el Nou Camp. Tan grande es esta comunión
de Serrat con los azulgrana que es reflejada por Joaquín
Sabina en su tema "Mi primo el Nano".
Y
el segundo, además de asistir a la cancha, se identifica
con la imagen rojiblanca asociada al sufrimiento aliviado por
un hecho inesperado, a la fe ciega y a la moderna picaresca urbana.
También colabora en los actos del Centenario en 2003 componiendo
el himno "Motivos de un centenario" en una triple versión
de banda de música, rock & roll y de chirigota con
banda de música en la que colaboran como solistas invitados
Antonio Carmona, Lichis, Josele de Santiago y Germán Burgos;
intervienen la Agrupación Musical y Artística San
Françesc de Borja (Gandía) y la chirigota Los siete
canallas (Cádiz); y además participa un coro de
invitados formado por destacados aficionados al club pertenecientes
al mundo de la gastronomía, el humor, la interpretación,
la literatura, la música, la prensa o el toreo: Ketama,
Mago de Voz, Nacho García Vega, Chus Visor, José
Ribagorda, Juan Pedro Valentín, José Ramón
de la Morena, Fernando Schwartz, Vicente Vallés, José
Antonio Abellán, Juan Luis Cano, Miguel Abellán,
Lucio, Miguel San Román, Ansorena y Pepe Navarro.
En
este himno intenta contar los motivos de un sentimiento inexplicable,
capaz de seducir al Príncipe de Asturias, que se fragua
familiarmente en los estadios Metroplitano y Vicente Calderón
más allá de los resultados y de las denominaciones
como Atlético de Aviación o Atlético de Madrid.
Es una manera especial de aguantar, crecer, sentir, soñar,
aprender, sufrir, perder, vencer y morir que ha sido protagonizada,
según la canción, por los presidentes Alfonso Cabeza
y Jesús Gil, por los entrenadores Radomir Antic y Luis
Aragonés y por los jugadores Adelardo, Aguilera, Ayala,
Ben Barek, Calleja, Caminero, Collar, Futre, Gárate, Griffa,
Heredia, Jayo, Juninho, Kiko, Leivinha, López, Mendoza,
Ovejero, Pantic, Pereira, Peiró, Rivilla, Rubén
Cano, Santi, Simeone, Solozábal, Toni, Ufarte y Vavá.
Rasgo
de situaciones
Segundo,
el fútbol se convierte en un elemento ideal para caracterizar
situaciones y épocas.
En
el caso de Serrat, sirve para evocar con melancolía la
ciudad de Barcelona en la posguerra: extraperlo, tranvía,
fútbol
"Basora, César, Kubala i Manchón"
forman parte del estribillo del tema "Temps era temps",
compuesto en catalán.
En
el caso de Sabina, se utiliza para describir la esperanza, las
ilusiones juveniles y diversas situaciones de la ciudad de Madrid.
La primera aparece en "Tango del quinielista", relato
entre signos donde el fútbol y la quiniela son elementos
que traicionan los sueños y las ilusiones por mejorar,
donde la suerte redentora se muestra esquiva para los pobres que
viven las marchitas tardes dominicales a la espera de un golpe
de fortuna para poder florecer. Las ilusiones juveniles por tener
el carnet del Atlético de Madrid, soñar con cantar
y comerse el mundo constituyen la base para "La canción
más hermosa del mundo". La fe ciega en un golpe irreparable
de fortuna que salve todo, el relampagueo de lo imprevisible y
la emoción intensa a flor de piel que caracterizan al Atlético
de Madrid se emplean en "Semos diferentes".
Fue
banda sonora original de Torrente II para destacar la moderna
picaresca urbana y las formas y las peculiaridades del estilo
del presidente Jesús Gil, así como del comisario
protagonista de la película. La vivencia del Rayo Vallecano,
con su estilo de barrio y de continuos descensos a Segunda división,
ambienta en "Barbi Superstar" la desilusión del
amor no correspondido hacia una aspirante a actriz y modelo que,
tras recorrer todos los atajos de ambición para salir del
barrio, llega a su declive.
La
sublimación artística de futbolistas
Los
cantautores ensalzan artísticamente a jugadores que han
llamado su atención.
Serrat
exalta en "Kubala" al mito por su técnica para
internarse en el área y poner el balón camino de
la gloria del gol. Lo destaca personalmente, aunque la historia
del fútbol situé a Pelé, Maradona o Di Stéfano
como mejores jugadores.
Sabina
recrea a Riquelme y Jorge Valdano a ritmo de tango. Al goleador
de Boca Juniors en la Copa Intercontinental de 2000, dedica "Dieguitos
y mafaldas", tema en el que retrata al argentino de vida
dura que va camino de la cancha de La Bombonera para soñar
con la mujer inalcanzable, para mitigar los mitos mal curados
y para hacer realidad los sueños en un estallido de alegría
tras las jugadas de Boca y de Palermo. Por otra parte, en "Un
tango para Valdano", el campeón albiceleste se transforma
en un Gardel del estadio: baila con la pelota, habla lunfardo
con el balón, busca a Maradona en su juego, es poeta de
los estadios, filósofo del vestuario y míster esteta
del balompié.
Hacia
una dimensión literaria
Un
cuarto y último centro de interés está formado
por una dimensión literaria para destacar la lírica,
el ritmo del balón, las emociones embotelladas en estructuras
cortas...
Joan
Manuel Serrat fue jurado del Premio de Poesía Deportiva
Juan Antonio Samaranch, que organizaba el semanario Don Balón,
junto a Manuel Alcántara, José Luis Córdoba,
Romà Cuyás, Pedro Ruiz y Esteban Conde. Y Joaquín
Sabina acoge claras influencias de César Vallejo en la
descripción del dolor humano, las vivencias atormentadas
y las vidas grises que buscan un rayo de esperanza, como en el
"Tango del quinielista".
Epílogo:
alquimistas de emociones
En
resumen, Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina forman un
dueto para la expresión musical y literaria del deporte.
Desde la melancolía y la tristeza o desde el ingenio y
la diversión, logran que las palabras del deporte bailen
hasta alojarse en la memoria colectiva y hasta lograr un brillante
gol que ilumine el día.
Discografía
SABINA,
Joaquín: "Tango del quinielista", Inventario.
Madrid, 1978.
- "Mi primo el Nano", Yo, mí, me, contigo. Madrid,
1996.
- "Barbi Superstar", 19 días y 500 noches, Madrid,
1999.
- "Dieguitos y Mafaldas", 19 días y 500 noches,
Madrid, 1999.
- "La canción más hermosa del mundo",
Dímelo en la calle. Madrid, 2002.
- "Semos diferentes", Dímelo en la calle. Madrid,
2002.
- "Un tango para Valdano", en Con buena Letra. Madrid:
Temas de Hoy, 2002, pág. 315.
- "Motivos de un sentimiento". Canción del Centenario
del Atlético de Madrid. Madrid, 2003.
SERRAT, Joan Manuel: "Temps era temps", Tal com raja.
Barcelona, 1980.
- "Kubala", Material sensible. Barcelona, 1989.
Bibliografía