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El
español en la prensa deportiva
Jesús
Castañón Rodríguez
La
corrección idiomática en el deporte es una vieja aspiración
de todas las instituciones que se preocupan del idioma. Pero para
centrar el análisis de su situación conviene tener
presente, en primer lugar, que el periodismo deportivo emplea una
serie de recursos especiales. La redacción periodística
de noticias se hace con imágenes y palabras buscando una
comunicación eficaz. Y en esa evolución, a lo largo
de este siglo XX, debemos avanzar ya que el idioma ha perdido la
autoridad comunicativa en favor de la imagen.
A
principios de siglo predominaba el texto sobre la imagen. Con la
irrupción de la fotografía se rompió ese equilibrio
en favor de la imagen. Después vendrían intentos por
conseguir una proporción equilibrada. Actualmente, las posibilidades
del diseño gráfico, la capacidad de las nuevas generaciones
de lectores para la lectura de imágenes, las formas de redacción
visual y la variedad de géneros iconográficos desarrollados
por la informática han hecho ya que la comunicación
deportiva busque la eficacia y el impacto con recursos gráficos,
que el texto vaya apoyado con recursos gráficos de colores
y marcas especiales de tipografía y que el idioma busque
imágenes lingüísticas para captar la atención
de los lectores. Un proceso de someter a espectáculo el idioma
que ha tenido consecuencias directas sobre lo que se entiende tradicionalmente
por corrección de textos y la validez de sus criterios de
aplicación.
I
El idioma español en el deporte: planteamiento histórico
El
lenguaje periodístico se presenta como una forma de vivir
en sociedad el idioma, caracterizada por una gran variedad de modalidades
de uso cuya unidad es garantizada por sus usuarios al margen de
las disposiciones oficiales. Y aunque lo más frecuente es
seguir la norma establecida por la Real Academia Española,
como afirma el Director de este Seminario: "(...) No hay malos
usos cuando una colectividad los adopta simultáneamente y
le sirven para una comunicación perfecta".
Un somero repaso sobre información deportiva en español
a través de las autopistas de la información nos facilita
en verano de 1996, varios centenares de direcciones de información
sobre 67 disciplinas deportivas diferentes, sobre olimpismo, sobre
firmas de material deportivo. A ello se puede añadir 4 diarios
electrónicos en España -As, El Mundo Deportivo, Marca,
Sport-; la información deportiva de radios y periódicos
de información general acogidos a Internet; 3 canales especializados
vía satélite -Eurosport, Sportmanía, Teledeporte
-, 5 servicios de teletexto y la edición para Iberoamérica
del diario deportivo Campeones 16 dentro del semanario España
16.
1.1
Actitudes
La
labor institucional: Asociación de Academias la Lengua Española
y leyes de defensa del idioma
Las
relaciones entre lingüistas y periodistas deportivos han sido
especialmente conflictivas a lo largo de la historia y han adoptado
tres modalidades básicas: intervencionismo, leyes de defensa
del idioma y promoción del uso correcto del idioma.
El
intervencionismo arranca ya desde la Resolución 2º de
la constitución de la Comisión Permanente de la Asociación
de Academias de la Lengua Española que en su apartado i)
establece: "Estudiar lo más rápidamente posible,
los neologismos que aparezcan o se prevean como necesarios en lo
sucesivo, especialmente científicos, técnicos y deportivos;
informar sobre ellos a las Academias y, en su caso, proponerles
los que se consideren adecuados antes de que arraiguen en el uso
popular los que no lo sean". Ha sido una tarea que desde el
III y IV Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua
Española se concretaría en diversas resoluciones sobre
el léxico de los deportes cuya trayectoria seguía
diversos trámites hasta su comunicación definitiva
a la Comisión de Diccionarios de la Real Academia Española.
Después
de la II Guerra Mundial en el ámbito iberoamericano se promulgaron
varias leyes de defensa del idioma, que tendrían repercusiones
en el ámbito deportivo. Fue el caso de la legislación
de Nicaragua, Colombia o Costa Rica que exigían la presencia
de cualquier nombre, marca o enseña de deportes en español
y su extensión a las transmisiones de radio y de televisión.
Era un ambiente que afrontaba con criterio purista la actividad
deportiva, según se expresa en las recomendaciones de la
ponencia presentada por la Academia Nicaragüense en el IV Congreso
de Academias de la Lengua Española:
"(...)
Sin perjuicio de las medidas legislativas que pueden gestionarse,
las Academias deben realizar campañas tendientes a generalizar
el uso correcto de nuestro idioma en la prensa y en la radio. Algunas
de las medidas establecidas en el proyecto de ley transcripto, como
las de su artículo 8, podrían ser llevadas a cabo
por las propias Academias en los países en que no pueda obtenerse
una colaboración directa del Estado.
Uno
de los campos más difíciles y en el que es más
urgente intervenir para el correcto uso del idioma es el del lenguaje
deportivo. Al respecto deben actualizarse las recomendaciones del
Tercer Congreso de Academias. También los titulares de los
diarios, la traducción de las noticias cablegráficas
y de teletipo y los anuncios comerciales son fuentes inagotables
de incorrecciones idiomáticas y habría que llevar
ahí la acción académica mediante advertencias,
concursos de buena redacción y charlas y conferencias a periodistas
y locutores. Las Academias podrían llevar directamente su
enseñanza y sus campañas a las Escuelas de Periodismo".
La
promoción de la corrección periodística parte
de los artículos 1º y 3º de los Estatutos de la
Asociación de Academias de la Lengua Española para
que el natural crecimiento del idioma sea conforme a la tradición
y a la naturaleza íntima del castellano. En el I y II Congreso
se destaca el papel aglutinador del idioma para crear una cultura
y una conciencia colectiva en tiempos de importante agregación
de términos a gran velocidad donde (...) "La cultura
moderna, la radio, el intercambio de prensa y libros, los viajes
y, sobre todo, la enseñanza, contribuyen a borrar la labor
fragmentadora".
Este
principio de corrección cree necesaria una defensa del idioma
en todos los ámbitos y recomienda estrechar los vínculos
de las Academias con grandes periódicos, estaciones de radiodifusión
y la publicidad. Desde 1956, se aprobaron resoluciones sobre limpieza
y propiedad en los escritos periodísticos y en las transmisiones
radiotelefónicas y de televisión para su cumplimiento
por todas las Academias. Se establecieron recomendaciones sobre
la formación de correctores del idioma en la prensa escrita,
la publicación de secciones permanentes para señalar
errores comunes con las correspondientes correcciones aconsejables,
la redacción o la corrección por expertos en materia
gramatical, de anuncios, noticias y obras y la buena pronunciación.
Se buscaron medidas de observancia general destinadas (...)"a
pronunciar con claridad y corrección nuestra lengua nacional
y a emplear en todos los programas formas, construcciones, voces
y acepciones acordes con el mejor y más general uso culto
de nuestro idioma", según la Propuesta 72 del IV Congreso.
En
este ambiente se adoptaron diversas resoluciones específicas
para el léxico deportivo en el III, IV, VI y X Congreso de
la como fuente de extranjerismos sustituibles por voces españolas,
por voces cuya estructura fonética se puede hispanizar y
por palabras equivalentes. Se propuso la revisión de las
denominaciones de las disciplinas deportivas de fútbol, baloncesto,
balonvolea, béisbol y boxeo; la incorporación al léxico
de palabras derivadas a partir de las denominaciones de dichos deportes;
el estudio de 38 términos de béisbol y 12 de fútbol,
junto con la toma en consideración del estudio de la terminología
deportiva para su inclusión en el diccionario. Y se habló
de la experiencia del lenguaje periodístico del fútbol
en Colombia con la sustitución de 300 expresiones inglesas.
Lingüistas
y periodismo: de la hostilidad al análisis desapasionado
En
numerosas ocasiones y encuentros científicos del idioma,
el lenguaje deportivo ha sido presentado como ámbito de conflictos
que empobrece el vocabulario, usa irresponsablemente los niveles
del idioma y favorece la información dirigida al goce en
vez de al desarrollo de la inteligencia en la lectura.
Hasta
1992 la lingüística había abordado el deporte
en diccionarios y repertorios léxicos especializados, había
estudiado su consideración como lengua sectorial y las características
de las crónicas. Había reflexionado sobre neologismos,
problemas de traducción y de banalización léxica,
dificultades para elaborar un enfoque filológico del deporte,
extranjerismos. Había elaborado monografías sobre
béisbol, ciclismo, fútbol e hípica.
Se
produce una nueva presencia del lenguaje deportivo en foros de pensamiento,
a partir de los juegos Olímpicos con el congreso El idioma
español en el deporte, organizado por la Agencia EFE, con
reflexiones sobre distintos aspectos, aunque generalmente predomina
la consideración como ámbito especial de dificultades
que requiere una hispanización. Todo ello en un ambiente
marcado por el esfuerzo de destacar la lengua, en todos sus ámbitos,
como factor de cohesión y de impulsar formación de
un espacio iberoamericano de cooperación con especial atención
a los medios de comunicación, según se expresa en
el Principio 16, la Evaluación 1.4 y Otros temas 4.3, de
la Cumbre Iberoamericana de Naciones de 1994; en el Punto 2 e) del
Convenio para la cooperación en el marco de la Conferencia
Iberoamericana y en el Asunto de especial interés 23 de la
Cumbre Iberoamericana de Naciones de 1995.
Corrección
y purismo desde el periodismo profesional
Una
tercera actitud está relacionada con la labor de los defensores
de los lectores en la corrección idiomática desde
la prensa. En el caso del periodismo deportivo la queja más
frecuente en los lectores insta a emplear lenguaje deportivo con
más palabras españolas y menos anglicismos. Fenómeno
que es considerado por los defensores de los lectores como de difícil
solución ya que el mundo hispánico ha inventado muy
pocos deportes. Además, exponen la conveniencia de convivir
con neologismos necesarios, puesto que un exceso de casticismo resultaría
imposible de aplicar.
1.2
La consideración del lenguaje periodístico
La
constante renovación del lenguaje periodístico del
deporte
La consideración del lenguaje periodístico como fuente
de problemas idiomáticos con respecto al uso de la norma
de corrección no es ninguna novedad. Aprovechando que este
seminario se desarrolla en el Aula Miguel de Unamuno, puede servir
de ejemplo algunas de las ideas que proponía el Rector de
esta Universidad de Salamanca a finales del siglo XIX, cuando se
daba preponderancia a la difusión de la lengua escrita en
la prensa sobre la lengua hablada, con limitaciones en la introducción
de modificaciones que provienen de caprichos y de ignorancias individuales.
Para la renovación del idioma en el periodismo pedía
un nuevo tono y orientación de lenguaje capaz de responder
a nuevo y complejo modo de concebir la vida. Solicitaba movilizar
su rigidez, dar flexibilidad y riqueza, poner en juego su poder
de derivación y asimilación para conseguir una nueva
expresión. Resaltaba la necesidad de definir el papel de
los medios de comunicación y su complementariedad en tareas
informativas y misiones lingüísticas.
A
finales del siglo XX se solicita desde diferentes ámbitos
otra renovación para el nuevo siglo que presenta una serie
de retos motivados por el predominio de la lengua hablada y por
la pérdida de autoridad comunicativa del idioma en los sistemas
de redacción periodística.
Su
primer paso ha sido, según establece la propuesta novena
de la Primera Reunión de la Comisión Permanente de
Academias de la Lengua Española sobre el lenguaje y los medios
de comunicación, describir su estado actual de uso. Tal y
como se desprende de las diferentes investigaciones que ha realizado
la lingüística hispánica, el lenguaje periodístico
del deporte se basa en principios de desviación de la norma
común, supresión de diferencias culturales, búsqueda
de un estándar universal e intensificación del hecho
comunicativo que producen fenómenos de: invasión acrítica
de neologismos léxicos, peligrosa acogida de neologismos
gramaticales y de construcción, creatividad por afán
de novedad, imitación de lo que se considera prestigioso,
importación de léxico y formación de nuevo
léxico a partir de anomalías semánticas.
La
difícil búsqueda de corrección cuando no hay
norma culta
Pero
sin duda una de las claves del lenguaje periodístico del
deporte reside en su carácter de lengua en formación
con apenas un siglo y medio de existencia. Comparte varios rasgos
comunes con el lenguaje periodístico general, como el de
lengua de producción colectiva, la concisión, la claridad
y el carácter de lenguaje mixto. Sin embargo presenta una
serie de cambios específicos en el sistema de captación
del receptor y sobre todo, no cuenta con una lengua coloquial culta.
Por
eso, hablar de corrección en el idioma en el deporte presenta
un panorama lleno de dificultades porque primero hay que enfrentarse
al reto de ensanchar el idioma.
II
El español como realidad en evolución
Tradicionalmente,
comunicación, educación, literatura y cultura, en
sus formas superiores, contribuyen a conservar la unidad del idioma
como bien común y a elevar el nivel cultural del país.
Una tarea que se ha visto amenazada por el peligro de las formas
descuidadas de lengua, que surgen con apariencia de modernidad.
Evitar la destrucción del idioma en el futuro supone trabajar
con voluntarismo por la unidad y el mantenimiento del castellano
en una realidad de cambio con la colaboración de escritores,
academias, educadores y estamentos culturales.
A
finales del siglo XX, el idioma de los medios de comunicación
se presenta como elemento aglutinador con varias caras complejas.
Es el caso de la acción de los medios audiovisuales para
acortar las diferencias fonéticas o la neutralización
de estilo que practican prensa escrita y agencias de noticias para
bautizar adecuadamente las novedades. En la actualidad, la información
crea espacios comunes de comunicación y define realidades
de conocimientos e intereses compartidos en los que el idioma debe
ser capaz de adaptarse a varios desafíos tecnológicos,
económicos y universitarios.
El
idioma como industria debe responder a las necesidades idiomáticas
del nuevo mercado transnacional de información y comunicación,
caracterizado por ser un mercado heterogéneo con medios que
crecen en incidencia social, por la gran importancia de la radio,
por la muy alta difusión de prensa diaria escrita en los
países con mayor renta y el altísimo número
de receptores de televisión. Debe atender al futuro del un
negocio transnacional que integra grupos de prensa escrita, construye
proyectos de televisión y atiende a la creciente demanda
de servicios de radio internacionales vía satélite,
según recoge la voluntad institucional de la Comunidad Iberoamericana
de Naciones, para encauzar iniciativas de conjunto.
2.1
Nuevas actitudes para el siglo XXI
El
deporte como industria del ocio
El
momento actual requiere una nueva sensibilidad que aparece recogida
en varios estudios e informes realizados a lo largo de los últimos
años, con el fin de servir el idioma como base para el desarrollo
de las industrias de la lengua española. La Comunicación
es un sector en crecimiento pero no se sabe muy bien cómo
se debe de actuar para que el idioma se adapte al nuevo panorama,
aunque ya se han establecido algunas claves.
El
Estudio de Forcem y Corporación Multimedia muestra un nuevo
perfil de periodista caracterizado por una transformación
tecnológica. Necesitará formación en informática
y redes de información para el manejo de idiomas, bases de
datos, diseño, infografía y cámaras digitales;
para el uso ágil y eficaz de los servicios de documentación
informatizados y para la elaboración de mensajes multimedia
para el periodismo electrónico.
La
Agencia Efe y el Gobierno de La Rioja en el congreso El idioma español
ante el nuevo milenio resaltaron en 1996 cómo el idioma permite
una visión propia del mundo con autonomía
El informe La lengua española en las autopistas de la información,
realizado por Fundesco, establece que el español se enfrenta
al reto de la modernidad tecnológica con precariedad y destaca
la necesidad del fomento de la producción de las industrias
españolas de la lengua con la necesidad de crear estándares.
Son tiempos para afrontar retos de carácter cultural -una
industria con importancia estratégica-, económico
y tecnológico, social.- hacer una renovación de modo
armonioso, con formación- y político -facilitando
el acceso a Internet, a las ediciones electrónicas y la creación
de bases de datos-. Establece que el idioma puede servir de base
para la formación de asistentes automáticos de escritura
y para el servicio de redes proveedoras de informaciones, noticias,
ocio o servicios. La transformación audiovisual al converger
con telecomunicaciones e informática, requiere una adaptación
del idioma para la difusión masiva de mensajes a través
de las nuevas posibilidades comunicativas: televisiones por cable,
digital por satélite, digital terrestre y la formación
de paquetes temáticos.
El estudio La industria de la comunicación, del Banco Bilbao
Vizcaya, plantea el nuevo formato multimedia de la comunicación
-que involucra a vídeo, sonido, imagen, texto, infografía,
diseño y aplicación de interactividad- junto con los
problemas que presenta el lenguaje en la rapidez del suministro
de información.
La
escritura deportiva y el nuevo papel social del deporte
La
escritura deportiva desempeña un nuevo papel social según
los estudios del Centro de Estudios Olímpicos, de Barcelona.
El deporte, convertido en ritual, construye con su propio lenguaje
una realidad social difundida masivamente a la sociedad por complejas
relaciones tecnológicas, industriales y culturales. Se caracteriza
por una serie de retos industriales de la lengua española.
Uno
de ellos es la relación con la informática emergente,
con sus consecuencias de convergencia multimedia, mundialización
del deporte y sus repercusiones culturales o la nueva relación
de la experiencia del deporte con su espectador. Un segundo aspecto
está formado por la publicidad y la comercialización,
con el uso del idioma como escaparate de empresas de comunicación
a la búsqueda de audiencias masivas. Una compleja relación
que produce mecanismos como interrupción de la rutina, la
presentación del hecho en tiempo real, la planificación
minuciosa, la presentación reverente y ceremoniosa como hechos
históricos, la provocación de pasiones, la celebración
social del acontecimiento, la promoción de la integración
social y la renovación de la lealtad hacia la sociedad. El
tercer aspecto guarda relación con la creación de
redes, servicios de comunicación y el patrocinio. Y cuarto,
están los retos de la política deportiva relacionados
con el servicio universal, la financiación del deporte, las
nuevas experiencias en comunicaciones y mensajes para el público.
La
combinación de todos estos factores da lugar a nuevos tipos
de relato informativo, sobre todo en el ámbito audiovisual.
Las presiones de familiaridad cultural y tiempo, amplitud del relato,
el imperativo comercial, la emoción, hechos y estadísticas
y recursos de narración dan lugar a formas de relato dramático
de la competición y a nuevas fórmulas de los alrededores
del acontecimiento más allá de las propias instalaciones
deportivas para su cotilleo.
III
Criterios para la nueva tarea
Criterios
tradicionales de corrección
Una
propuesta de trabajo para el futuro, que ensanche el idioma del
deporte, debe de tener en cuenta que en el ámbito deportivo
no son aplicables los once criterios tradicionales de corrección
idiomática: etimología, uso tradicional, pronunciación
y propósito de evitar ambigüedad en ortografía;
el uso idiomático culto de la clase social dominante; la
lengua literaria culta; el uso general moderno; la tradición;
la frecuencia de uso; lo castizo frente a extranjerismos; lo estético
o estilístico; la necesidad; la etimología; y el sentimiento
lingüístico.
La
renovación del lenguaje periodístico de finales del
siglo XX aconseja cautela y tolerancia superando algunos problemas
que ya han sido caracterizados desde finales del siglo XIX: el ambiente
de ramplonería dedicado a las disputas gramaticales y al
ojeo de gazapos del lenguaje, la nula viabilidad del purismo porque
la vida evoluciona, la adecuación del idioma a la forma y
al fondo de las manifestaciones culturales. y la consideración
de la renovación lingüística como una empresa
común que requiere trabajo y esfuerzo.
La
tarea nueva consiste en ensanchar el idioma para transmitir cultura
deportiva. Una labor que requiere formar una personalidad propia
para adecuar expresión a ideas y sentimientos, forjar un
hispanismo cultural deportivo y favorecer una infraestructura idiomática
que luche contra la pereza con estudios desde centros de terminología,
estudios universitarios sobre idioma deportivo, crear una cultura
deportiva más allá de la anécdota, crear formación
idiomática para periodistas y elaborar de un único
libro de redacción para ofrecer a las empresas de comunicación
como guía.
Algunas
propuestas de actuación
Una
primera línea de actuación interesante sería
la propuesta realizada por Fernando Lázaro Carreter en esta
Fundación Duques de Soria en 1993, relacionada con la confección
de un libro de redacción común para los medios de
comunicación. Dicho libro único de orientación
-cuya propuesta para deportes fue realizada por el periodista del
barcelonés diario Sport Pedro Riaño en 1991 en el
congreso El neologismo necesario- deberá destacar la importancia
de la comunicación audiovisual y el alto grado de especialización
que caracteriza al periodismo deportivo junto al periodismo económico.
Y además, tendrá que tener presentes las particulares
características del deporte como ámbito para el comentario
y la opinión especulativa, para el predominio de la interpretación
sobre la objetividad, para el uso de vocabularios especiales, para
la exigencia de conocimientos especiales que asume el lector, para
el manejo de recursos especiales de diseño, subedición
y producción y para una división en muchas pequeñas
áreas especializadas. Tarea en la que se puede aprovechar
el trabajo ya desarrollado en los trabajos y libros de estilo específicos
de la Agencia Efe, Diario 16 y Marca con sus convenciones para diferentes
disciplinas, el uso libre de formas expresivas no técnicas
y vocabulario de moda, así como las características
y dificultades de la escritura deportiva relativas a la reducción
de términos, los trasvases entre diferentes disciplinas deportivas,
el predominio de lo subjetivo y connotativo, la presencia de lenguas
especiales, la ausencia de asepsia intelectual, la tendencia a la
opinión y la proliferación de extranjerismos.
Una
segunda línea de actuación de dicho libro de redacción
se hace necesaria para las incipientes autopistas de la información.
Tarea en la que será necesario delimitar la responsabilidad
social del periodista en la difusión del idioma. Un planteamiento
nada novedoso si se tiene en cuenta el antecedente de la BBC. En
1924 Lord Reith habló con los anunciantes para explicarles
que hablar ante los micrófonos es una nueva profesión
capaz de crear la imagen pública. La comunicación
es un acto de importante responsabilidad donde hablar de forma correcta
y gastar chaqueta de noche constituyen una forma de respeto hacia
el público que requieren ciertas cualidades morales y una
formación especial. Razón por la que en abril de 1926
se convoca el Advisory Comitte on Spoken English -formado por el
poeta Robert Bridges, George Bernard Shaw, Logan Persall-Smith y
Rudyard Kipling. De secretario hace el profesor de fonética
de la London University, A. Lloyd James- para fomentar el uso correcto
del inglés estándar.
Sin
duda, la renovación del idioma español en el deporte
requiere: difundir el mejor conocimiento de la lengua española,
superar la formación de una lengua imprecisa, de tópicos,
de lugares comunes y de fatales definiciones. Se trata de escribir
en ella lo mejor que se pueda, cultivarla, precisarla, rehacerla
luchando contra la pereza y contando con el apoyo del estudio científico
de la lengua desde las Universidades.
Criterios
para el futuro
Una
renovación del lenguaje periodístico del deporte exige
mirar sin recelo las combinaciones nuevas de palabras, metáforas
originales y neologismos en su ayuda a evolucionar el idioma. Algunas
formas que pueden ayudar son:
a) Incorporar al diccionario los extranjerismos sólidamente
arraigados con la forma de origen
b) Incorporar neologismos del lenguaje periodístico
c) Buscar una estabilidad idiomática, sentida por empresas
y profesionales responsables mediante los libros de estilo para
evitar que con la aceleración de cambios sociales e idiomáticos
los medios como agitador idiomático, si contribuyen a alterar
o desintegrar el idioma -factores personales, psicológicos,
culturales, dejadez o indiferencia-.
d) Terminar con las quejas por los disparates del periodismo deportivo
y su influencia en hacer titubear a quienes no poseen el idioma
con seguridad.
e) Crear mecanismos para fijar el idioma deportivo, con la colaboración
del Instituto de Lexicografía y la elaboración de
bancos de datos léxicos de España e Iberoamérica,
a la hora de contrarrestar la influencia de extranjerismos y de
la vulnerabilidad en las construcciones sintácticas.
f) Hay que evitar en este cambio, las tendencias a exclusivismos
-mirada a América, que el deporte ya ha hecho-, los remedos
de lo foráneos y el análisis desapasionado para conocer
la situación del español.
g) En el nuevo orden, los objetivos pasan por destacar el papel
de los lingüistas como apoyo, la rentabilidad de los centros
de terminología con colaboración técnica del
Comité Olímpico Español -tras el éxito
de la experiencia olímpica en España, con TERMCAT.
h) Acabar con la imagen mediocre del idioma.
i) Formar nuevas palabras necesarias, dentro de los mecanismos internos
de la lengua española.
j) Crear la necesidad de una norma o modelo internacional para los
medios electrónicos en la difusión del idioma común,
existiendo como precedentes los proyectos Difusión internacional
del español por radio, televisión y prensa: unidad
y diversidad de la lengua -que desarrolla el Colegio de México
con Televisa y Universidades- y La lengua en los medios de comunicación
de Puerto Rico, que lleva a cabo el Recinto de Río Piedras
de la Universidad de Puerto Rico.
Instrumentos
para la corrección
Algunos
posibles instrumentos para favorecer la corrección se organizan
en tres ejes: orientación lingüística institucional,
formación lingüística de los periodistas y desarrollo
de un estudio científico del idioma deportivo.
La
orientación lingüística de académicos
sobre lenguaje periodístico, manteniendo el tradicional trabajo
científico de fondo para establecer un decorum estilístico
de claridad y precisión para educar al público, no
sólo para reprender vicios de expresión.
La
formación lingüística de los periodistas requiere
una nueva mentalidad. La información y la comunicación
como un nuevo modo de vivir la lengua en sociedad, que exige una
responsabilidad lingüística del periodista entendida
como respuesta ética, según establece José
Luis Martínez Albertos. Comprende cinco aspectos. Primero,
despertar el sentido de la responsabilidad individual ante pureza
idiomática, unidad y conciencia de su importancia para el
desarrollo profesional de su trabajo. Segundo, la corrección
lingüística de textos exige un pacto entre periodistas
y académicos y el desarrollo de poner las convicciones académicas,
periodísticas y docentes al servicio de la unidad idiomática;
a pesar de las dificultades de realización al no haber ley
de defensa idiomática, al hacerlo las empresas de forma individual
con libros de estilo y al no ser considerada la lengua como bien
colectivo que debe proteger el periodismo. Un tercero es el estudio
reflexivo del español: la unidad idiomática como infraestructura
económica y el pacto en el dominio del español. Un
cuarto frente abarca aspectos estrictamente lingüísticos
como corregir déficit de sintaxis, coherencia de ideas, orden,
manejo reflexivo de estructuras y el buen manejo de los géneros
y la retórica. Y quinto, despertar la pasión por la
propia lengua.
El
desarrollo de un estudio científico del idioma deportivo
en las Universidades que supere el doble enfoque en el estudio de
la lengua en los medios: el normativo de los manuales de estilo
y el descriptivo con ensayos sobre el uso de la lengua periodística
con el horizonte de la lengua general. Tarea que obliga a nuevos
perfiles profesionales de periodistas y lingüistas, porque
el ámbito deportivo requiere: esfuerzo sostenido, espíritu
de continuidad intergeneracional, seguir el camino a pesar de las
críticas sin aspavientos y una actitud de deportista profesional
-trabajo en silencio para llegar a metas inalcanzables- con preparación
periodística -muchos lingüistas estudian deportes nunca
practicados y hablan sobre redacciones periodísticas jamás
pisadas.
En
resumen, el reto idiomático ante el segundo siglo de deporte
moderno exige un conocimiento de la situación general de
la comunicación deportiva, la formación de un nuevo
profesional y las nuevas estructuras de contenidos.
IV
Conclusiones
El
lenguaje de la comunicación deportiva española de
los últimos veinte años ha pasado por etapas de destrucción
del lenguaje oficial y de la retórica del Nuevo Estado; de
laconismo expresivo, oralización y jerga; y de crisis de
lenguajes comunicativos ante los cambios sociales e idiomáticos.
Nuevos retos y sugerencias de trabajo para los estudiantes de este
Seminario son:
1º) Convencerse de que el idioma es un elemento técnico
más en la redacción periodística, no el único
ni principal.
2º) Definir el papel del idioma en el diseño gráfico
industrial de la comunicación a la hora de captar receptores,
mejorar la percepción del mensaje, mejorar su intención
comunicativa y aumentar la información, buscando un equilibrio
en la relación imagen-texto.
3º) Crear un nuevo mensaje visual, estético y psicológico,
sin necesidad de someter el idioma a espectáculo, que desarrolla
técnicas que hasta ahora eran exclusivas de la publicidad
superponiendo a los textos diversas marcas gráficas.
4º) Establecer una norma estándar de comunicación
que facilite una sinergia lingüística multimedia para
la producción de textos con una redacción sintética.
Tarea en la que se pueden desarrollar los principios de homogeneización
para el lenguaje deportivo expuestos por la Agencia Efe, el Instituto
Cervantes, en especial desde 1992, y otras instituciones lingüísticas,
recogidas en un libro de estilo con convenciones sobre neologismos
y orientaciones sobre innovaciones léxicas que destrozan
o simplifican matices significativos, dudas y problemas sintácticos.
5º) Fomentar la colaboración entre empresas de comunicación,
Academias y Universidades para incorporar técnicas en todos
los niveles educativos, encaminadas a formar ciudadanos capaces
de leer técnicamente las relaciones expresadas por la imagen,
comprender la relación imagen-texto y redactar géneros
iconográficos.
6º) Preparar cursos de formación y de actualización
en los que se atienda a los aspectos comunicativos y factores de
juego, psicología y sociología que intervienen en
las principales disciplinas deportivas con el fin de mejorar la
preparación del periodista en su búsqueda de hechos
comunicables susceptibles de aportar una visión global de
los acontecimientos.
7º) La necesidad de presentar una información con valores
para la prevención de problemas de dopaje, violencia y fomento
de actividades de riesgo en sus consumidores mayoritarios, jóvenes
entre los 15 y 25 años.
8º) La autoridad del idioma en la difusión masiva del
deporte corresponde a los medios de comunicación, dado que
la mayor parte de la formación de una norma lingüística
para la difusión del deporte corrió a cargo de los
periodistas desde la nada.
9º) Es imprescindible que las empresas de comunicación,
en sus distintas modalidades, consideren la comunicación
deportiva como una industria cultural del ocio del mismo rango que
cualquier otro espectáculo público, con todo lo que
supone en formación y preparación para el ejercicio
de la profesión.
10º) Se debe impulsar la lengua del deporte como patrimonio
cultural del idioma español.
Lograr que la imagen del idioma español en el deporte sea
respetada, que permita vertebrar el intercambio de noticias y que
su evolución se realice dentro de los mecanismos lingüísticos
de nuestra lengua, es una dura tarea en cuyo diseño y asesoramiento
pueden colaborar los lingüistas, los científicos del
idioma y la Universidad.
Nada
será posible mientras no se rompan las barreras del aislamiento
y la incomunicación entre lingüistas y periodistas.
Es un largo camino de trabajo intergeneracional que os animo a recorrer
para superar las dificultades actuales de aceptar responsabilidades
por todas las partes, convertir los avances científicos en
éxitos industriales, innovar con reflexión, restablecer
la dignidad cultural del trabajo del periodismo deportivo y difundir
el idioma como forma de vida social. Afortunadamente, ahora es un
buen momento para el trabajo del idioma deportivo porque corren
tiempos favorables a su papel humanista en el ascenso de los niveles
culturales, educativos y de civilización, según se
expresa en la Carta Olímpica y la Carta Europea del Deporte.
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