Dudas
de redacción /
Historia
El
lenguaje deportivo y la Escuela Oficial de Periodismo
Jesús
Castañón Rodríguez
Versión
en inglés
La
redacción periodística, con reflexiones sobre
el lenguaje deportivo, estuvo presente en el siglo XX en España
en la Escuela Oficial de Periodismo, que desarrolló su
actividad entre el 17 de noviembre de 1941 y 1971 en Madrid,
en la calle Zurbano.
Su
visión partía de la exigencia de un adiestramiento
singular para la forma de disponer los elementos de la composición
y creó tres grandes centros de interés para los
aspectos lingüísticos: estilo y tema, gramática
y léxico.
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Estilo
y tema
El estilo y el tema comprendía la descripción
(con la observación directa, la descripción
pictórica, topográfica y cinematográfica,
el estilo descriptivo); la narración (con sus
tipos: el diálogo, la acción, el ambiente);
la narración periodística (exposición,
método cíclico, lo que se espera y lo
que no, accidente y crimen, biografía); el cuento,
con comentarios sobre su definición, drama narrativo,
situación crítica, el tema, el predominio
de la acción, el ambiente o los caracteres, la
extensión, el narrador y el público femenino.
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Gramática
El cuidado del idioma en cuestiones gramaticales se concentraba
como el uso del gerundio, la conjugación perifrástica,
los relativos cual y cuyo y los pronombres le y lo.
Léxico
Los aspectos léxicos comprenden cuatro bloques de información.
Primero, el comentario de defectos y excesos que contienen los
solecismos y la reiteración del verbo hacer.
Segundo,
el uso del lenguaje recto y del lenguaje figurado que adquiere
especial interés cuando sus metáforas se emplean
para contar el mundo en clave emocional, para comunicar estados
de ánimo en vez de expresar ideas y para seducir más
que convencer.
Tercero,
se advierte del riesgo que supone emplear con excesiva reiteración
metáforas, ya que se pueden convertir en tópicos
o lugares comunes que son frecuentes en ámbitos donde
hay mucha pasión, caso del deporte.
Y
cuarto, el tratamiento que se debe dar a barbarismos y neologismos.
La Escuela Oficial de Periodismo muestra preocupación
por lo que denomina "invasión de vocablos espurios".
Mantiene una actitud que expresa su deseo de no tener ni una
preocupación purista ni tampoco una despreocupación
total, al afirmar que el periodismo no puede ser comodín
para la admisión en bloque de un vocabulario plagado
de barbarismos o neologismos inútiles, para el trueque
de palabras castellanas en pleno uso por palabras exóticas
o para el rebuscamiento purista. Y a su vez, cómo el
periodista debe tener un conocimiento de los recursos de que
dispone.
Pide
una vigilancia cuidadosa del idioma y una reacción sagaz
de los periodistas estableciendo criterios para no empobrecerlo.
Muestra preferencia por sustituir el extranjerismo por la palabra
en español en pleno uso si existiera; considera que galicismos,
anglicismos e italianismos son los más frecuentes junto
a germanismos, lusitanismo y latinismos; comenta el uso de barbarismos
dobles en los que se usan dos palabras extranjeras en vez de
la voz castiza y de varios neologismos; propone la adaptación
morfológica de la palabra nueva y el uso de comillas
para neologismos o usos de términos en sentido humorístico...
Además se muestra muy crítica con el empleo de
lo que denomina barbarismos de cuarta y quinta que mantiene
nombres con grafías extranjeras o emplea palabras del
español con un significado extranjerizante.
Epílogo
En resumen, la Escuela Oficial de Periodismo dio continuidad
al periodismo especializado que inició El Debate y para
el idioma introdujo una nueva actitud ante los extranjerismos,
criterios para tratar los neologismos y reflexiones sobre el
uso del lenguaje figurado a la hora de construir relatos con
emoción.
Bibliografía
GONZÁLEZ RUIZ, Nicolás: "Redacción
periodística", en Enciclopedia del periodismo.
Barcelona: Noguer, 1966, págs. 101-170.