La
música brasileña es una de las más
productivas a la hora de relacionar sus emociones
con el deporte. Entre los diferentes estilos,
la samba ha destacado el peculiar carácter
brasileño con su deseo de autoafirmarse
ante el mundo con una forma de ser diferente y
vital en la que alcanzan una gran importancia
la
fluidez, el cambio constante y la adaptación
a la adversidad.
Son
numerosos los temas de artistas y escuelas de
samba que tratan sobre fútbol, pero en
esta labor destaca la alianza de la cuna de la
samba de Río de Janeiro con el centenario
de uno de sus clubes de fúbol: el Flamengo.
El
álbum Estácio & Flamengo
100 anos de samba e amor reunió en
1995 a 14 artistas de las que cinco grandes figuras
son mujeres:
Alza Alves, Amélia Rabelo, Beth Carvalho,
Cristina y Dona Ivone Lara.
