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Un museo de cultura popular

Jesús Castañón Rodríguez (Coordinador de www.idiomaydeporte.com)

El Sporting es una experiencia singular que se vive en el clamor hasta dejar huellas imborrables. Ha pasado de generación en generación gracias a una cultura popular expresada en diversas formas de las bellas artes y la literatura.

Bellas Artes I La relación del Sporting con las artes plásticas se remonta a los tiempos fundacionales del club. En pintura, arranca con el pintor, crítico de arte y primer secretario de la entidad, Ignacio Lavilla, y llega hasta el centenario con el cuadro elaborado por el exjugador Javier Martínez Solar. Ha sido una tradición en la que 46 pintores diferentes han participado en exposiciones y han realizado trazos para los libros pictóricos Sporting-I. Paisaje y figurasy El Sporting y el fútbol.

El dibujo publicitario ha aportado obras de Horacio Guerrero y Marola. Y el humor gráfico ha generado sonrisas, al hilo de la actualidad, gracias al ingenio de caricaturas, tiras y viñetas de Adolfo García, Albuerne, Alfonso, Alfredo, Jorge Iván Argiz y Martín Castaño, Bya, Carlos María de Luis, Falo, Pablo García y Rogelio Román Jerre, Marcos, Milín, Moré, Naves, Néstor, Neto, Niembro, Piero, Rafa Quirós, Rovés, Sánchez, Suárez, Truán...

La expresión audiovisual del Sporting ha encontrado su forma en el cine y la música. Aparece en los en los cortometrajes Sporting, un sentimiento de Luis Felipe Capellín y Quini de Nacho Carballo, así como en los largometrajes que forman la Trilogía de la nostalgia, de José Luis Garci: Volver a empezar, Sesión continua y Asignatura aprobada.

La tradición en clave de gol se remonta al fundador, guardameta y presidente Anselmo López, cuando promocionaba la actividad futbolística con el lema "Cantar y hacer deporte dignifican al hombre". Ha tenido continuidad en el siglo XX, con las inquietudes musicales de los futbolistas Joaquín, Maceda y Quini y el gerente José Manuel Fernández en la grabaciones de discos y en el tema "Asturias por el deporte" con Pipo Prendes así como en la organización en 1987 del concierto "Asturias y el Sporting unidos por la música" que acogió veinte actuaciones de artistas y grupos.

Y en el siglo XXI, jugadores y miembros de la Asociación de Veteranos  unieron sus voces para interpretar temas con Pipo Prendes, Cholo Juvacho y Chus Pedro, así como con los grupos Banda Nocturna y Los Berrones. Es el caso de: Alberto, Chus Bravo, Claudio, Cundi, David, Gerardo, Isma, Joaquín, Miguel, Pablo Álvarez, Rubén, Samuel, Tati, Vázquez, Yago...

Las palabras enamoraron la pelota para bailar en canciones de tema sportinguista a ritmo de pasodobles, himnos, rock & roll y habaneras. El primero rigió tres décadas gracias a la Banda Municipal de Música con una obra  de su director Federico Coto y "Alirón-rá-rá-rá" para celebrar el primer ascenso a Primera. El himno ha ocupado treinta años desde el tema oficial de Rafael Moro hasta la composición del cantautor Víctor Manuel "¡Puxa, Sporting!" para el centenario.

Los corazones han latido al ritmo del cuatro por cuatro del rock & roll con "Once jinetes" de Banda nocturna; el tema "¡¡¡Todos a una!!!" de Marta Álvarez, Crash, Enfadados poe Txolo "Gioberti", Knockout, Manu Maroto, Carlos Martínez, Nexo, Vendaval y VulneraBles; y "Sporting" de Los Maurizios. Y la habanera ha sido un homenaje musical del Coro Marinero Manín de Lastres con "Al Sporting de Gijón en su centenario".

Además, aparecen referencias en tonadas como "Desde lo alto de la atalaya" de El Presi, en la canción de autor "Corrida Street" de Manolín el nietu de Celo  Xuan y en el rockero "Soy minero" de Los Nikis, así como en melodías de cánticos de animación en las gradas de El Molinón y en letras carnavalescas para El Antroxu.

Literatura I El pie ha tomado la palabra para jugar en las canchas de la memoria y la fantasía. En el campo del recuerdo, con la labor de los cronistas oficiales de Gijón, Joaquín Alonso Bonet y Patricio Adúriz y con la constante recreación histórica del club en cuatro guías turísticas, dieciocho historias globales, siete historias de un período, diez trabajos a cargo de ocho medios de comunicación de Asturias, Barcelona y Madrid, cinco libros de biografías, dos volúmenes de notas biográficas y dos recopilaciones de entrevistas con protagonistas, un sinfín de textos que tratan sobre la visión de los aficionados, la cantera, la dimensión internacional, la rivalidad con el Oviedo... 

En el terreno de la fantasía, ha desarrollado literatura de creación en cuatro ámbitos. Primero, en el comentario social, al constituir un excelente motivo de charla, un elemento para compartir y una huella imborrable, según reflejan José F. Barcia en la novela Santina gjionesa, José Luis Garci en Morir de cine, José Ignacio Gracia Noriega en Las crónicas de la Cofradía de la Buena Mesa, Luis Sepúlveda en "Gijón: amor y mar", Aurelio Menéndez en A propósito de Asturias o Carlos Martínez en "La vida en Gijón" y Jesús Castañón Rodríguez en “Un encuentro romántico”. 

Segundo, en la creación de un ambiente de intensos sentimientos. Tiene un color especial gracias a Luciano Castañón en "Gijón, algunos colores". Expresa alegría en la comedia teatral Estilo de boleos de Eladio Verde y nostalgia en los poemas “Sabe a sal” de Pedro Alberto Marcos y “Romance del gol de mar” de Jesús Castañón Rodríguez. Canta a los mitos Maceda y Quini en los versos "Guerrero rojiblanco en verde arena" de Guillermo Senén Molleda Valdés y "Pa" Quini esi xugador y brillante goleador","Sin que nada me interceda, faigo homenaje a Maceda" y el libro "Quini", Semblanzas de un mitode Kike Amado. Da cancha a la rivalidad con el Real Oviedo en los poemas "Apoyado en el tapial" de José Campo y "Ripios de la mesura y discordia cordial" de Pedro de Silva Cienfuegos-Jovellanos o en los relatos "La competición de Villabona" de Francisco García Pavón y "Bailando un tango" de David Serna. Y favorece la recreación literaria en las acotaciones "Reflexión" de Corín Tellado, "Es un ballet sin música” de Guillermo Senén Molleda Valdés, “Dies ludorum” de Carmen Ojea  o “Antes de que el fútbol se llamara así” de Juan José Plans.

Tercero, en un nuevo sentido vital que proporciona según Tiempo perdido de Bruno Arpaia,  "Bello es Gijón" de Ricardo Vázquez Prada y La balada del pitbull de Pablo Rivero.

Y cuarto, con su presencia en las literaturas de creación del F. C. Barcelona y el Osasuna, en el poema “1981-Copa” de Mercé Battle y la novela Osasuna, se traduce salud de Jesús Mauleón.

La literatura sportinguista ha contado con el escritor Juan Cueto como directivo y con las incursiones como autores de los futbolistas Luciano Castañón en la novela Los días como pájaros y José Manuel Fernández en la biografía Compañero Quini, así como del presidente Eustaquio Campomanes en la obra teatral Dichoso aquel que tiene. Un panorama que se complementará con el libro de relatos Sporting 100x100 en el que colaborarán periodistas, escritores, diferentes estamentos del club y aficionados.

Un museo popular I El clamor del sentimiento sportinguista ha unido memoria y fantasía en un cruce de energías creativas para ir de la calle a la cancha y del campo de juego a la vida real. El Sporting es un singular y excelente museo de cultura popular. Es un siglo de deporte, cultura y talento original en el que los jugadores y directivos tienen inquietudes artísticas, mientras que los artistas juegan en el ámbito del fútbol.