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Fábricas
de realidades
Jesús
Castañón Rodríguez
1998 es un año de conmemoraciones para el mundo del deporte,
uno de los elementos del siglo XX que se ha convertido en pasión,
negocio, forma de prestigio internacional, medio de iniciativas
sociales o solidarias y, ahora, en guardián de la ortografía.
A
principios de siglo el deporte era practicado por aficionados, con
el predominio de ciclismo y tenis en Europa y de boxeo y béisbol
en América. Pero lo que de verdad concentraba multitudes
era el fútbol. Este año en España se celebran
varias conmemoraciones: los centenarios del Athletic Club de Bilbao
y del Fútbol Club Barcelona, el cincuentenario del estadio
Santiago Bernabéu y el 60 aniversario del diario Marca.
El
centenario del Athletic está lleno de interés para
el lenguaje. En Bilbao se editó el primer diario deportivo,
Excelsior, y el equipo de fútbol nos dejó el pichichi,
el alirón, los leones, la catedral, el mister...
Pichichi
era el mote del jugador Rafael Moreno -máximo goleador rojiblanco
que jugaba con un pañuelo en la cabeza para amortiguar el
dolor en los remates-; el alirón surgió cuando se
representaba una obra musical el día en que se ganó
una Copa del Rey; lo de los leones fue consecuencia del titular
de un periódico de información general que tras una
victoria dijo que volvía a rugir el león de San Mamés,
en referencia a la imagen del santo al que estaba dedicada una ermita
cercana al estadio; la catedral es el nombre popular del campo de
San Mamés y lo del mister llegó con la exitosa contratación
de Mister Pentland, un inglés con bombín que rompía
su sombrero de un puñetazo cada vez que conquistaba un título.
El
Fútbol Club Barcelona cumple cien años en 1999, aunque
ya han comenzado algunos actos para su celebración, con logotipos,
carteles... Su historia está plagada de connotaciones culturales,
artísticas y sociales cuya mejor manifestación es
un espléndido museo que es el más visitado de la ciudad
desde 1985. Para la historia del idioma ha dejado frases geniales
como las de Helenio Herrera referente a "ganar sin bajar del
autobús" y una novela de Gary Lineker sobre el primer
año de Johan Cruyff como entrenador de la entidad, convertida
posteriormente en la serie de televisión "Delantero".
El
Santiago Bernabéu ha sido la referencia de varias generaciones
a la hora de contar con una satisfacción y grandes emociones:
los triunfos del Real Madrid en la Copa de Europa, el escenario
de varias finales de competiciones europeas, el lugar donde la Selección
se proclamó campeona de Europa con un gol de Marcelino, el
estadio de la final de la Copa del Mundo de 1982, el lugar de los
partidos importantes que disputaba la Selección... Si una
vez Di Stéfano comentó que se iba a trabajar a la
fábrica, la verdad es que a lo largo de su historia ha sido
una fábrica de ilusiones que ha merecido una gran exposición
durante los tres primeros meses de este año.
El
diario Marca apareció en 1938 en San Sebastián como
un semanario destinado, según palabras de su fundador, a
hacer olvidar las desgracias de la guerra civil y a crear un estado
de ánimo basado en el valor de soñar por el honor,
el deber y el orgullo de ganar una marca. En 1942 pasa a ser el
diario que hoy conocemos con un estilo de lenguaje y de creatividad
que ha sido imitado por otros medios informativos.
A
finales de año salió una novedad editorial para aprender
a escribir de forma correcta, respetando las normas básicas
de ortografía. Tres periodistas deportivos catalanes, con
el aval del guardameta internacional Andoni Zubizarreta, proponen
dictados sobre la historia del fútbol en "Dictagol".
Toda una curiosidad.
El
deporte es útil como estrategia de ilusión para estimular
los siempre difíciles primeros pasos, no sólo en ortografía
sino también en las dificultades normales de las primeras
redacciones libres. Ya es hora de que se reconozca su valor educativo,
según establece la "Carta Olímpica" de 1996.
En este siglo XX, el siglo del pueblo, los estadios han sido fábricas
de emociones y sueños. Pero sobre todo de realidades como
la del club que se funda con 100 personas y hoy acoge 100.000 socios
y millones de aficionados o como la del semanario redactado en San
Sebastián e impreso en una casa de papeles pintados -sí,
los de las paredes- de Bilbao que actualmente es el primer diario
en tirada, difusión y número de lectores, muy por
encima de los mejores medios de información general.
El
tirón del deporte se puede resumir en dos imágenes,
recogidas por la BBC, del londinense estadio de Wembley: las pruebas
para comprobar la resistencia de las gradas realizadas por 25000
obreros moviéndose y saltando a la vez y el baile de miles
de aficionados -incluida la Princesa de Gales- en el concierto de
ayuda con África organizado por Bob Geldof en los años
ochenta. El deporte moderno no es sólo una ilusión,
es una fábrica de realidades. Se ha convertido en una necesidad
de la vida moderna y entre otras tareas, ayudará a ensanchar
la expresividad del idioma y a su buen aprendizaje.
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