Centenario del Real Madrid

La literatura de la fábrica

Jesús Castañón Rodríguez

La fábrica era el nombre con el que Alfredo di Stéfano denominaba al estadio Santiago Bernabéu. Allí trabajaban, corrían y saltaban para hacer realidad los sueños de la gente. Sus jugadas sobre el campo, regates, goles... han disparado durante un siglo los latidos del corazón; han trapado miles de voces que ven a los creadores generar su obra artística en directo; han desparramado la alegría por todos los rincones de la ciudad hasta transformarla.

Al otro lado de la línea de banda, el Real Madrid también ha logrado seducir las palabras gracias a la participación de numerosos miembros de la Real Academia Española, de un Premio Nobel de Literatura y de numerosos escritores que han hecho del club blanco poesía, novela, reatos, ensayos y teatro. Esta es su poco conocida historia.

Poesía blanca

La poesía blanca ha cantado momentos de intensas emociones y ha retratado líricamente a grandes jugadores de todas las épocas.

Momentos especiales

Aparecen en los poemas de Manuel Mantero y de Manuel Vázquez Montalbán. El primero relata los sentimientos que le produce la muerte de un espectador cuya emoción y pasión por un gol blanco le llevan hasta el infarto. Y el segundo incluye una referencia a la hegemonía del Real Madrid, en la época de di Stéfano como jugador en poemas dedicados al rival blaugrana.

Jugadores

Más numerosas son las composiciones dedicadas a jugadores, con especial atención a la línea delantera.

En la portería se recuerda a Ricardo Zamora. Pedro Montón Puerto evoca los recuerdos infantiles cuando imitaba a su ídolo en los parques, con cariño e ingenuidad.

En la defensa se destaca a Pirri y a Jacinto Quincoces. Manuel Alcántara ve en el primero valores de ímpetu, continua brega, dominio técnico del balón y capacidad para transmitir este nervio a la grada. Para el segundo, Federico Muelas destaca la dimensión mitológica de este representante de la furia española (juego recio, entradas impresionantes, subidas al ataque y despejes contundentes) y José García Nieto canta la vida publicitaria y comercial que le somete a una vida de fama propagando pantalones, cosmética y caramelos.

Pero es la línea de delanteros la que acapara el mayor número de versos. Así, Pedro de Miranda exalta la figura del delantero centro Pahíño, que alcanzó gran notoriedad en los años cincuenta y en la Copa del Mundo celebrada en Brasil. José María Pemán destaca la preocupación de los aficionados por el secuestro de di Stéfano en 1962 en Venezuela, Y Alfonso Ussía destaca el poderío de Emilio Butragueño en el área.

Novela

El Real Madrid se convierte en tema de novela a partir de los años treinta con Jardiel Poncela, que en una novela vanguardista hace que Dios visite la tierra y se haga socio del club.

Posteriormente, se destaca el ambiente social de los grandes triunfos europeos gracias a las obras de Fernando Vizcaíno Casas y Juan José Armas Marcelo para desarrollar diferentes historias,

De gran calidad son los trabajos de Wenceslao Fernández Flórez que reflexiona en el estadio sobre la esencia del fútbol y fomenta el espíritu deportivo para ennoblecer la vida diaria.

La final de la Copa de 1995, celebrada en el estadio Santiago Bernabéu entre el Deportivo de La Coruña y Valencia y que se suspendió por una gran tormenta, sirvió de inspiración para la novela juvenil Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero.

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