La
fascinante historia de las palabras
Jesús
Castañón Rodríguez
El
verano de 2004 apareció La fascinante historia
de las palabras, obra del periodista uruguayo Ricardo
Soca.
En
256 páginas recoge por orden alfabético casi
quinientos envíos de la lista de distribución
La palabra del día que, desde agosto de 2002,
acerca la evolución de las palabras con textos amenos
y atrayentes.
Es una tarea que profundiza en la divulgación del
conocimiento del idioma y complementa su larga trayectoria
desde 1996, en la creación de espacios para la promoción
del idioma español y de su caudal cultural en Internet:
el sitio web La Página del Idioma Español,
el Foro Cervantes para el debate e intercambio de
ideas sobre temas de lenguaje y el servicio de noticias
Antena Hispana.
Contenido
La
fascinante historia de las palabras presenta su contenido
como una aventura que refleja la evolución humana
y cultural. Abarca diferentes ámbitos en los que
las palabras se convierten en una música cargada
de significado, arrastran historias, evoluciones y mutaciones.Presenta
personajes famosos o anónimos que acuñaron
expresiones. Facilita información sobre situaciones
curiosas en las que se crearon términos. Realiza
un recorrido por tierras remotas para encontrar el origen
de las voces. Establece relaciones entre palabras diferentes.
Entre
las múltiples informaciones que aparecen en las
páginas del volumen, se recogen diez términos
relacionados con el mundo del deporte.
Ricardo
Soca propone un sugerente viaje para encontrar el origen
de ajedrez, desde la palabra
indostaní "chaturanga", que hacía
referencia a las cuatro alas del ejército de la India:
elefantes, carros, caballos e infantería. Comenta
las modificaciones introducidas por los persas y árabes
así como su influencia en otros términos del
juego como "sha mat" para jaque mate, "rukh"
para roque y "fil" para alfil.
Explica
la mutación de atleta
a partir del originario "athletés" griego
que tenía el significado de luchador y guardaba relación
con "athlos" (competición) y "athlon"
(premio que se otorgaba). En el siglo XIX, con la restauración
de los Juegos Olímpicos pasaría a estar relacionada
con el atletismo.
Indica
que el bíceps, como
músculo con dos cabezas que marca la inserción
de dos tendones independientes, se documenta desde el siglo
XIX.
El
relato de bicicleta supone
un singular recorrido por el "kyklos" griego y
el "bycicle" inglés junto a una minuciosa
historia sobre su formación entre la draisine de
1816 y la invención del neumático y la válvula
y una cronología sobre la incorporación de
los pedales, la transmisión por cadena al cuadro,
el sillín y el manillar.
También
el autor comenta el caso de galáctico,
aplicado a las estrellas del fútbol a principios
del siglo XXI como jugadores que ganan fortunas, convocan
multitudes por su habilidad y fama.
El
gol es analizado desde su origen
inglés y cómo sólo en idioma español
recibe esa denominación la acción y el efecto
de introducir la pelota en la valla adversaria.
Hincha
encierra la memoria del talabartero Reyes que inflaba a
pleno pulmón los balones del Parque Central, sede
del Nacional de Montevideo, y animaba con sus gritos de
"¡Arriba Nacional!" los partidos de su club.
Ricardo Soca también recuerda cómo en este
mismo sitio surgió la primera vuelta
olímpica cuando la selección de Uruguay
fue recibida por el público, tras conseguir la medalla
de oro de fútbol en los Juegos Olímpicos de
1924.
En
el caso de olimpíada
comenta cómo en su origen hacía referencia
a una competición de atletismo que se celebraba en
un solo día, para una vez reglamentados los Juegos
Olímpicos de la Antigüedad en 472 y 350 antes
de Cristo pasar a designar el período de cuatro años
comprendido entre dos ediciones de los Juegos. También
indica que en el siglo XXI, la tendencia de los hablantes
es a usar Juegos Olímpicos y Olimpíadas como
si fuesen sinónimos.
Finalmente,
aporta datos sobre zaguero,
a partir del árabe saqa, saqah (retaguardia) para
denominar a los defensas que contrarrestan el juego de los
delanteros y su capacidad para hacer temblar estadios con
la magia de sus goles.
Epílogo
La fascinante historia de las palabras es un libro
para quienes no han perdido la capacidad de asombro ante
el lenguaje, para los enamorados de las palabras y sus curiosidades.
Es
una invitación para disfrutar de la gran diversidad
y riqueza del patrimonio cultural del idioma español,
que cuenta con un prólogo de Fernando A. Navarro,
médico y miembro de la comisión de traducciones
de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.