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El
rincón de Gijón
Un
año de la Fundación Real Sporting de Gijón

José
Luis Rubiera (*)
Pocas
veces una iniciativa ha alcanzado un éxito tan grande en
tan poco tiempo. Todas las razones se simplifican en una: se trata
de la exaltación del fútbol en su estado puro, representada
a través de los colores rojiblancos y siempre con Mareo como
gran referente.
Bajo
este espíritu ha cumplido su primer año de vida la
Fundación Real Sporting de Gijón. Quedó constituida
el primero de enero de 2000 ante el Registro de Fundaciones del
Principado de Asturias: la primera de ámbito deportivo de
la región. Sin que hubiera sido presentada oficialmente,
ya en el mes de enero tuteló su primera actividad: el V Torneo
de Fútbol 8 alevín. La VI edición este año
demostró la solidez sobre la que se asienta, al punto de
que las instalaciones de Mareo acogieron un total de 24 equipos
procedentes de Asturias, Ciudad Real, Cartagena y León.
Era
sólo el inicio. La Fundación no ha cesado desde entonces
en su prolífica labor. Así es como realizó
un donativo de 250.000 pesetas a Cruz Roja con destino a Etiopía,
organizó el Torneo Villa de Gijón, con la participación
de más de un millar de niños de los distintos colegios
de Gijón y su entorno, entregó becas con ayudas para
transporte y manutención para jóvenes jugadores, además
de hacer llegar otras ayudas económicas y de material deportivo
a su casi medio centenar de clubes colaboradores.
Exposiciones
en su sede
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También
la Fundación organizó la exposición Gloria,
que mostró algunos de los trofeos más representativos
del Sporting, así como los que sumaron a lo largo de
sus prolíficas carreras el Pichichi Quini
y el Zamora Ablanedo. Otra exposición fue
Anecdotarium, recuerdos de un club, que todavía al día
de hoy puede visitarse en su sede gijonesa de la calle de Alfredo
Truán, número 3. En ella se recogen diversas vivencias
y recuerdos del casi centenario club rojiblanco. |
Precisamente
a los preparativos del que habrá de ser centenario del club
dedicará una buena parte de sus esfuerzos la Fundación
en los próximo años, al igual que a la preparación
del futuro museo de la entidad, que se ubicará en la nueva
Grada de Fondo Sur tras la remodelación que proyecta el Ayuntamiento
de Gijón. No sólo supondrá nuevos equipamientos
para el estadio. Será también un importantísimo
añadido para la zona lúdica de mayor importancia de
la ciudad. La idea del futuro museo se refuerza con el hecho de
que El Molinón es el campo de fútbol más antiguo
del fútbol profesional
español.
El
Campus de Mareo
La
organización del Campus de Verano 2001 centra en estos momentos
buena parte del trabajo de la Fundación. Está considerado
como el mejor de cuantos se celebran en España, lo que no
es ninguna casualidad, dadas sus privilegiadas instalaciones, el
extraordinario clima de Asturias para la práctica del deporte
en los meses veraniegos y la gran cualificación y experiencia
de sus técnicos.
Las
peticiones llegan desde todos los puntos de España e incluso
del extranjero. El final de cada turno, con entrega de diplomas,
premios y recuerdos a los participantes, recoge un espectacular
abecedario de matrículas automovilísticas procedentes
de la más extensa geografía. Del Campus de Mareo no
sólo emanan conceptos deportivos, sino también turísticos,
aspecto de gran relevancia para la ciudad.
La
Fundación, que defiende el espíritu de Mareo como
base fundamental de su trabajo, busca derribar sin embargo muros
en el aspecto físico para lograr extender la filosofía
del deporte y del sportinguismo. Para ello, postula la apertura
de escuelas de iniciación al fútbol por toda Asturias
(Tineo, Luarca, Salas, Coaña, Cangas del Narcea, Sotrondio,
Villaviciosa, Colunga, Piloña, Ribadesella, Arriondas, Llanes,
Cabrales, Peñamellera, Ribadedeva, Cangas de Onís,
Bimenes...).
La
iniciativa ha tenido también eco en otros puntos de España
y así es como ayuntamientos, diputaciones y clubs han solicitado
la batuta rojiblanca para la apertura de nuevas escuelas. De hecho,
ya es una realidad la difusión del nombre de Mareo por Cartagena,
Almagro, Quintanar de la Orden, Arévalo, Sahagún,
Las Robla, Astorga, Ponferrada, Toreno, Vega de Espinareda, Villablino...
Espíritu
sportinguista
Se
trata de una labor de entrega, marcada por la trasparencia y con
unos logros tangibles que revierten de manera especial en la juventud.
Juan Arango, presidente del Sporting, lo dijo claramente el día
en que se inauguró oficialmente la Fundación: "Nuestros
objetivos son convertir la Fundación en un referente para
la promoción, el apoyo, la difusión y la consolidación
del deporte base dentro del espíritu de los más elevados
valores deportivos y humanos". Añadía el presidente
rojiblanco el ánimo también de favorecer "todas
las iniciativas ciudadanas en las que brote el más mínimo
espíritu sportinguista".
Apenas
ha cumplido su primer año de existencia y la Fundación
Real Sporting ha cubierto con creces las más optimistas expectativas.
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