Seminario
virtual
Expresiones
deportivas como metáforas en la vida diaria
El
lenguaje deportivo como generador de expresiones para otras
áreas informativas
Jesús
Castañón Rodríguez
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de 3.../...
El
deporte moderno se ha convertido en un fenómeno social,
en un elemento que define la historia contemporánea de
los siglos XX y XXI. Presenta numerosos aspectos dignos de estudio
por las diferentes ciencias del deporte, pero en España
uno de sus aspectos llamativos reside en su relación
con la comunicación social.
La
comunicación deportiva ha sido líder desde mediados
del siglo XX y ha sido capaz de crear unas formas de expresión
merecedoras de la atención de diferentes instituciones
lingüísticas. Así, la Asociación de
Academias de la Lengua Española y la Real Academia Española
pretenden la plena incorporación a sus publicaciones,
la consideración científica de sus aportaciones
y la observación de sus neologismos por su capacidad
para instalarse con gran éxito social en el habla común
y por acoger las tendencias más novedosas del español
actual.
I
Un fenómeno para el cambio de siglo
Actualmente
en España, se está produciendo un fenómeno
de interés: el lenguaje especializado de la comunicación
deportiva, derivado en un primer momento de la lengua común,
vuelve a actuar sobre ésta convirtiéndose en fuente
de numerosos cambios semánticos a partir de, al menos,
dieciséis disciplinas deportivas: ajedrez, atletismo,
baloncesto, billar, boxeo, ciclismo, fútbol, gimnasia,
golf, halterofilia, hípica, motor, paracaidismo, rugby,
tenis y tenis de mesa.
Notas
sobre audiencias y consumidores de comunicación deportiva
Entre
los motivos de este nuevo hecho cabe destacar cómo durante
el siglo XX la comunicación deportiva ha evolucionado
de la lectura personal de los practicantes a la comunicación
de grupo. Y se ha convertido en una necesidad social según
demuestran las mediciones de audiencias, llevadas a cabo con
una alta calidad en los últimos cuarenta años
del siglo XX y en la actualidad (1).
Su
análisis permite elaborar unas bases para conocer su
incidencia en una sociedad que considera el deporte como un
elemento fundamental del sistema educativo y del mantenimiento
de la salud, un factor corrector de desequilibrios sociales
y un aspecto favorecedor de la inserción social y de
la solidaridad con tres niveles: la práctica espontánea,
desinteresada, lúdica con fines educativos o sanitarios;
la actividad deportiva organizada a través de estructuras
asociativas; el espectáculo deportivo, profesionalizado
y mercantilizado.
En
prensa escrita, el consumidor presenta un perfil juvenil, con
edades comprendidas entre 14 y 34 años, mayoritariamente
hombres (85%), con todo tipo de niveles de formación
y pertenecientes a la clase media-media, media-baja y baja y
a ciudades de tamaño medio. Un consumidor ávido
que ha logrado que la audiencia de este periodismo especializado
haya crecido un 58% sólo entre 1990 y 2000, tenga supremacía
absoluta sobre la información general, sea un sector
rentable para la inversión publicitaria, haya sido líder
en la Unión Europea dentro de su franja y constituya
uno de los contenidos favoritos del lunes (2).
En
radio, el consumidor presenta un perfil de oyentes de 20 a 24
años, con titulación media. En este medio la programación
ha evolucionado de ocupar el 3% al 18%, ha creado radios temáticas
y su mayor audiencia se concentra en los magazines diarios en
horario de madrugada, que suele centrar su interés en
baloncesto, ciclismo y fútbol. Ya en este siglo se han
creado emisoras especializadas sólo en temas deportivos.
Más
complejo y diversificado es el perfil del consumidor de televisión.
Es mayoritario en hombres mayores de 55 años, desde 1996
se ha logrado la incorporación de un 33% de mujeres,
es el contenido favorito de familias de entre 25 y 44 años,
con hijos y procedentes de clase alta y media alta en la televisión
de pago. Su programación ha evolucionado de un 4% a un
9% llegando incluso a liderar esta información especializada
en toda la Unión Europea cuando La 2 dedicó un
45% de su parrilla en 1987. Las transmisiones en directo han
sido un contenido clave para el desarrollo de la televisión
privada, pues entre 1992 y la actualidad las transmisiones de
fútbol, ciclismo y baloncesto han sido los espacios más
vistos del año. Y es el principal sector de inversión
publicitaria. Todo este proceso ha hecho que el deporte se diversifique
en canales de la televisión pública estatal, televisión
pública autonómica, televisión privada,
televisión vía satélite y canales temáticos
de las plataformas digitales.
Finalmente,
la audiencia de los medios de comunicación digitales
arranca en 1995. Es el tipo de información con mayor
incremento en el número de visitas diarias, un 334,28%
sólo entre 1999 y 2000, y sus publicaciones encabezan
la lista de los más vistos. Además, también
es el contenido más visitado en los sitios web de información
general (3).
Estilos
de presentación
Este crecimiento de la comunicación
deportiva y su extensión social ha producido también
un reajuste en sus estilos de presentación tras un proceso
de homologación, su informatización con redacciones
electrónicas y bases de datos, su definición en
una norma estándar en libros de estilo y protocolos,
su renovación de lenguajes para comercializar el espectáculo
deportivo y atraer inversiones publicitarias gracias al uso
de colores, efectos de diseño, eliminación de
tecnicismos e interconexión de términos con otros
espectáculos para intercambiar metáforas y lenguajes
capaces de seducir con las palabras.
Ha
recurrido una presentación espectacular que adapta formas
de la música moderna, del cómic y del movimiento
cultural fandom. Ha captado la realidad con humor, ha usado
simbología visual agresiva y ha tendido a comunicar tal
y como se habla, empleando incluso formas lingüísticas
coloquiales, con el fin de hacer fluir los sentimientos y las
emociones en un ambiente festivo, desenfadado y con la participación
espontánea del público capaz de provocar el recuerdo
fugaz de las sensaciones más destacadas de cada jornada.
En
los últimos tiempos ha creado productos muy creativos
que se pueden transmitir a gran velocidad y reúnen varios
ingredientes: agonismo, lucha dramática, dilemas que
se derivan de la competición y una reproducción
simbólica de dramas reales de la vida social y política.
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