Información periodística especializada y comunicación deportiva

Jesús Castañón Rodríguez

Texto de la intervención en la Mesa Redonda “Periodismo especializado”, donde también participaron Enrique Badía (diario ABC, Madrid), Javier Fernández del Moral (Universidad Complutense de Madrid), Alberto Gómez Font (Agencia Efe) y German Posé (Telemadrid).

Con el primer siglo de deporte moderno se han sentado las bases para poner fin a la comunicación deportiva como elemento de expansiones afectivas para transformarse en una industria del ocio.

Hecho que lingüísticamente traerá notables consecuencias para el idioma con el acortamiento de las distancias de la clásica división entre "periodismo y periodismo deportivo".

Se ha puesto fin a un siglo de deporte moderno que ha sido capaz de generar una norma estándar propia en la que no han faltado críticas acervas por sus peculiares características léxicas y gramaticales.

El reto idiomático ante el segundo siglo de deporte moderno

En los últimos tiempos la comunicación deportiva ha alcanzado un notable interés por parte de las empresas hasta el punto de que en el último año se han planeado diez proyectos de ámbito local, autonómico y nacional, tanto con carácter especializado como integrados en publicaciones de información general.

Un ambiente propicio para preguntarse por la conveniencia de integrar esta área de la comunicación deportiva en la Información Periodística Especializada. Una difícil adaptación a la búsqueda de hechos comunicables y capaces de ser codificados para mensajes universales, que obligará a un largo proceso que tenga en cuenta varios aspectos: el conocimiento de la situación general de la comunicación deportiva, la formación de un nuevo profesional y las nuevas estructuras de contenidos.

La comunicación deportiva en la actualidad

Un nuevo ciclo en la información deportiva ha comenzado entre 1989 y 1992, con la aprobación de la nueva Ley del Deporte -Ley 10/90- y la transformación jurídica del deporte espectáculo. Se ha producido una renovación al haberse convertido el deporte en un elemento más de consumo, comercializado con la adaptación de formas expresivas de la música moderna, del cómic y del movimiento cultural fandom con su complejo conjunto de actividades.

Ha surgido, desde 1988, una nueva concepción de la comunicación deportiva, la Generación de 1995, que desde el año pasado obtiene grandes resultados tanto en el periodismo escrito como audiovisual, asentada en varios ejes:

a) El predominio de una actitud moralizante en los comentaristas de actualidad, abandonando las estrategias agresivas.

b) La creación de tertulias de periodistas como formato idóneo para la realización de críticas políticas de estamentos deportivos y de actitudes sociales con un fin patriótico -sobre todo con los problemas de la violencia asociada y el dopaje-.

c) El desarrollo de un análisis pormenorizado de todos los factores deportivos, psicológicos y sociales que intervienen en el espectáculo deportivo.

d) La denuncia, con la aplicación de fórmulas del fanzine y de la comunicación contracultural, basada en la captación humorística de la realidad, la sátira y burla de la cultura oficial, así como en el uso de simbología visual agresiva y de una oralización del lenguaje.

e) La difusión del deporte espectáculo con formas lingüísticas del periodismo musical, más favorables a la exaltación de los sentimientos que a la racionalización de los acontecimientos, mediante el empleo de la lengua coloquial con sus rasgos de actualización, espontaneidad y expresividad.

f) La exaltación de la pasión del aficionado deportivo frente a la labor de los estamentos profesionales.

g) La integración de la información deportiva en los espacios de información general, sin formar un grupo noticioso aparte ni tener consideración de sección con tratamiento especial y diferenciado.

h) La explotación de la redacción periodística de noticias con recursos de visualización, sobre todo fotoperiodismo e infografía.

i) La paulatina invasión de las empresas de información general en el periodismo deportivo, que culmina con la edición de Campeones 16, de Diario 16, con el fin de responder a la sensibilidad social del deporte en sus facetas de práctica, filosofía personal, espectáculo, fenómeno de masas, hecho cultural y como realidad económica.

j) La formación de equipos de trabajo en la presentación de noticias frente al trabajo de los líderes de opinión.

k) La incorporación de los diarios de prensa escrita a las formas de redacción de los diarios electrónicos, con la reciente edición de As a través de Internet.

La formación de un nuevo profesional

Ante este panorama, para las Facultades de Ciencias de la Información se presentan varios retos:

1º La formación de un nuevo profesional de la comunicación capaz de profundizar en el conocimiento del deporte y de la comunicación con sus sistemas de redacción para una visión global en la que el idioma ha perdido su autoridad comunicativa frente a la imagen.

2º Surgen tendencias para el trabajo del periodista ante sus receptores, tales como: personificar la información, presentarla con mecanismos de interactividad, informar directamente al público con un registro lingüístico universal, presentar de modo interesante lo importante e informar entreteniendo.

3º Para las empresas se crea la necesidad de un profesional capaz de trabajar en todos los medios con principios de actuación lingüística que atiendan a una incipiente sinergia multimedia: escribir para el lector, captar su atención para mirar y leer -no para leer e imaginar-, crear nuevos hábitos de lectura, dar personalidad al medio con recursos no lingüísticos, ordenar espacialmente la información y redactar de una forma compleja.

4º Desarrollar una base lingüística científica para atender a: el final del subjetivismo en el que se desenvuelve la comunicación deportiva; las complejas relaciones con el poder político, comercial, publicitario; la creación de condiciones formativas para que el acceso a la profesión no sea sólo por afición al deporte y realice toda su formación en las empresas; la creación de para el mejor conocimiento de procesos de comunicación verbal y no verbal que intervienen en el deporte; definir el papel del especialista-colaborador para colaborar en tareas de documentación.

La estructura de los contenidos

La nueva exigencia de buscar una visión global para la especialización de conocimientos, obliga a dar nuevas interpretaciones y profundidad mediante técnicas de redacción forma-fondo basada en la selección de noticias, su análisis en profundidad, su elaboración rigurosa con una adaptación de la forma al servicio del contenido y la oferta de noticias invisibles ajustadas a necesidades y hábitos de vida del lector.

Para el consumo masivo se impone una forma explicativa, integrada en la cultura audiovisual, donde la interacción entre palabras y texto favorezca la comprensión de las noticias, facilite una lectura rápida y de resaltar el papel informativo de los géneros iconográficos.

Se trata de llevar a cabo una adaptación temática de la comunicación deportiva al ordenamiento jurídico del deporte para atender a:

a) Un deporte práctica en la que el periodista realiza funciones de educador, orientador y mediador comercial en un tono divulgativo.

b) Un deporte aficionado, organizado a través de estructuras asociativas.

c) Un espectáculo deportivo convertido en una industria del ocio en la que el periodista desempeña funciones como educador con responsabilidad social, orientador -como crítico a la gestión deportiva- e intermediario del producto deportivo -como espectáculo vinculado a fenómenos de publicidad y comercialización-.

Conclusiones

El lenguaje de la comunicación deportiva española de los últimos veinte años ha pasado por etapas de destrucción del lenguaje oficial y de la retórica del Nuevo Estado; de laconismo expresivo, oralización y jerga; y de crisis de lenguajes comunicativos ante los cambios sociales e idiomáticos. La nueva etapa de visualización e integración en la Información Periodística Especializada presenta varios retos para la relación entre periodistas y lingüistas:

1º Convencerse de que el idioma es un elemento técnico más en la redacción periodística, no el único ni principal.

2º Definir el papel del idioma en el diseño gráfico industrial de la comunicación a la hora de captar receptores, mejorar la percepción del mensaje, mejorar su intención comunicativa y aumentar la información, buscando un equilibrio en la relación imagen-texto.

3º Crear un nuevo mensaje visual, estético y psicológico, sin necesidad de someter el idioma a espectáculo, que desarrolla técnicas que hasta ahora eran exclusivas de la publicidad superponiendo a los textos diversas marcas gráficas.

4º Establecer una norma estándar de comunicación que facilite una sinergia lingüística multimedia para la producción de textos con una redacción sintética. Tarea en la que se pueden desarrollar los principios de homogeneización para el lenguaje deportivo expuestos por la Agencia Efe, el Instituto Cervantes, en especial desde 1992, y otras instituciones lingüísticas, recogidas en un libro de estilo con convenciones sobre neologismos y orientaciones sobre innovaciones léxicas que destrozan o simplifican matices significativos, dudas y problemas sintácticos.

5º Fomentar la colaboración entre empresas de comunicación, Academias y Universidades para incorporar técnicas en todos los niveles educativos, encaminadas a formar ciudadanos capaces de leer técnicamente las relaciones expresadas por la imagen, comprender la relación imagen-texto y redactar géneros iconográficos.

6º Preparar cursos de formación y de actualización en los que se atienda a los aspectos comunicativos y factores de juego, psicología y sociología que intervienen en las principales disciplinas deportivas con el fin de mejorar la preparación del periodista en su búsqueda de hechos comunicables susceptibles de aportar una visión global de los acontecimientos.

 

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