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Médicos
de fútbol y medios de comunicación
Jesús Castañón Rodríguez
Texto
de la intervención realizada en la Mesa redonda 'La AEMEF
y los medios de comunicación" en el 8º Curso de
la Asociación Española de Médicos de Fútbol
(AEMEF). Valladolid, 2003.
La
transformación de los clubes de fútbol en Sociedades
Anónimas Deportivas desde 1992, ha supuesto un gran cambio
entre todos los estamentos.
La
comunicación deportiva ha crecido espectacularmente en difusión
hasta convertirse en el contenido más solicitado por las
audiencias; los aficionados se han convertido en consumidores de
una industria del ocio...
La
medicina deportiva también ha sufrido un reajuste en este
proceso de conversión del fútbol en una industria
del ocio en la que la publicidad, la comercialización y la
rentabilidad son los referentes. Deporte y salud, clínicas
especializadas, investigación para mejorar el rendimiento
son algunos de esos aspectos que no eran frecuentes y han venido
a complementar la estrecha relación entre medicina y deporte
desde 1917 con motivo del I Congreso de Educación Física.
Un
trabajo poco conocido para el gran público
En líneas generales, el trabajo del médico de fútbol
es una tarea de coordinación de especialistas poco conocida
por el gran público y supone una labor en dos grandes ámbitos:
de un lado, la prevención, la fisiología y la higiene
abarcando la evolución de los jugadores, sus aptitudes físicas
o sus reacciones psicológicas; y de otro lado, la traumatología.
Leyes
de redacción periodística
Con la organización profesional del deporte en todos sus
ámbitos, la presentación en los medios del médico
aparece sujeta a las tres leyes psicológicas de redacción
periodística: la esquematización de acontecimientos,
la dramatización de los personajes y a la variación
cíclica del interés. Y además supone una readaptación
de estructuras y una reformulación de idioma y lenguajes.
Normalmente,
el médico sólo aparece al principio de temporada en
informaciones sobre el control de las aptitudes físicas de
los jugadores y sólo saldrá a la palestra durante
el resto de la temporada en situaciones excepcionales por acierto
en su resolución o por la aparición de problemas (mayor
tiempo el desperado en la recuperación de lesiones profesionales
y dopaje).
Y
así, encuentran amplio eco y reconocimiento las actuaciones
brillantes dentro de la cancha para resolver un caso grave o de
peligro de muerte, como los recientes de Óscar en el Espanyol
o Aguilera con el Atlético de Madrid en el partido de Copa
del Rey con el Recreativo de Huelva. Y cuando se trata de explicar
lesiones laborales de los jugadores, el médico es el favorito
de los medios para explicar datos de las mismas y el período
de recuperación.
Sin
embargo, surgen diferentes variantes en la puesta en escena para
informar a los medios sobre problemas médicos relacionados
con aspectos más personales. Fue el caso de la ansiedad de
Iván Campo o la ausencia de un jugador para afrontar un cáncer
como en los recientes ejemplos de Molina, el Mono Burgos o Zubero
donde no se recurrió tanto a las explicaciones técnicas
como a la presentación emotiva de los casos.
Es
una presentación para el consumo masivo donde todavía
no se ha establecido a quien corresponde difundir socialmente estos
procesos: el médico, el interesado, la Sociedad Anónima
Deportiva a través de su presidente, jefe de prensa o entrenador...
al chocar varios tipos de derechos:
1º)
La deontología médica por la que sólo el paciente,
en este caso el futbolista, puede comunicar públicamente
el diagnóstico de una enfermedad.
2º) El derecho de los ciudadanos
a estar informados en asuntos de interés general.
3º) El derecho a la intimidad
y a la propia imagen de los profesionales de los distintos estamentos.
Cambios
e intereses
Más allá de los trabajos de divulgación científica,
la difusión social de la comunicación supone una serie
de cambios para el médico:
| Divulgación
científica |
Divulgación
periodística |
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| Público |
Reflexión. |
Interpretaciones
subjetivas de lo que llama la atención. |
| Consumo
para especialistas. |
Consumo
para gran público. |
| Investigación. |
Animación. |
| Análisis
y discusión de especialistas. |
Diversión. |
| Información
razonada. |
Producción
de sensaciones, emociones, humorismo y difusión de anécdotas
curiosas de carácter personal. |
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| Estructura
de noticias |
| Explicar. |
Explicar
texto, adaptar y opinar. |
| Consta
de cuatro partes: introducción, parte experimental, resultados
y conclusiones. |
No
tiene
esquema fijo, a lo más resume los aspectos sobresalientes
y analiza repercusiones sociales más importantes opinando. |
Títulos largos, complejos y precisos. |
Títulos
cortos para recoger el tema general del texto mediante efectos
retóricos, juegos de palabras, modificación de
discurso repetido. |
| Recursos
para explicar el proceso. |
Se
salta el proceso y ordena ideas sumando argumentos, encadenándolos
o explicando consecuencias en una progresión simple. |
|
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| Aspectos
lingüísticos |
| Código
científico. |
Pase
a código secundario. |
| La
cortesía obliga a usar construcciones impersonales |
Todo
lo contrario. |
| El
problema de los tecnicismos. |
Su
reformulación léxica con correspondencias, definiéndolo,
caracterizando o haciendo alusión a su función. |
| Las
metáforas como recurso para transmitir conocimiento . |
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Sin
embargo, el siglo XXI es una buena etapa para hacer converger los
intereses de estas dos industrias: la comunicación deportiva
y la medicina.
Se
ha avanzado mucho en el conocimiento mutuo de ambas profesiones
gracias a la cada vez más numerosa labor de futbolistas que
han estudiado medicina (Alberto, por poner un caso del Valladolid)
y de médicos que han sido deportistas profesionales como
Pirri, Del Corral...
Cada
vez más la medicina deportiva forma parte de la formación
profesional de los periodistas con módulos específicos
dentro de cursos y mestrías.
Es
hora de complementar la información sobre anatomía,
con el conocimiento de las lesiones profesionales a partir de recursos
pensados tecnológicamente y en redacción visual. Y
también de trazar
puentes, puesto que ambas profesiones trabajan con un alto nivel
tecnológico y emplean sistemas informatizados para difusión
masiva.
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