Índice
cronológico
I
Índice
temático
I
Presentación
del
autor
I
Así
se
hizo
"Palabras
en
juego"
___________________________________________
Recurvos
y
poleas
Jesús
Castañón
Rodríguez
Del
13
al
17
de
marzo
se
celebra
en
la
ciudad
turca
de
Izmir
el
Mundial
al
aire
libre
de
tiro
con
arco.
Este
deporte
olímpico,
que
destaca
la
precisión
también,
recibe
en
América
el
nombre
de
"arquería"
y
aunque
figuró
en
los
Juegos
de
verano
de
París
en
1900,
lo
hace
de
forma
permanente
desde
la
edición
de
1972
en
Munich.
En
un
"campo
de
tiro",
formado
por
una
superficie
plana
de
hierba,
se
marcan
la
"línea
de
tiro"
para
realizar
los
lanzamientos
y
unas
líneas
paralelas,
situadas
a
una
distancia
de
30
a
90
metros,
en
las
que
se
indican
los
puntos
sobre
los
que
van
los
centros
de
las
"dianas".
En
la
competición,
desde
el
arco
salen
disparadas
camino
de
la
diana
flechas
de
un
peso
comprendido
entre
11,3
y
22,5
kilos.
Y
distinguirá
en
él
la
"empuñadura",
las
dos
"ramas"
flexibles
que
terminan
en
una
punta
con
dos
muescas
para
tensar
la
cuerda
y
otros
dispositivos
para
la
puntería
como
el
"visor",
alguna
marca
en
el
arco
o
un
punto
de
referencia
en
el
suelo.
Y
aprenderá
las
diferencias
entre
los
que
son
de
una
pieza
y
los
desmontables
con
sus
tipos
"recurvos"
y
"de
poleas".
En
la
diana
se
encontrará
un
blanco
redondo
o
cuadrado,
de
paja
o
esparto
trenzado,
sobre
el
que
se
colocan
piezas
de
papel
o
de
cartón.
Está
apoyado
en
un
trípode
de
madera
y
con
su
centro
a
130
centímetros
del
suelo.
Allí
van
los
lanzamientos
de
las
competiciones
"a
doble
round"
o
a
dos
vueltas,
de
"eliminatoria
de
arquero
contra
arquero"
tanto
en
"tramos
de
campo"
(sobre
distancias
conocidas
previamente
por
los
tiradores)
como
"de
cazadores"
(con
distancias
ignoradas
por
los
competidores).
Para
la
historia
del
tiro
con
arco
en
Asturias
quedan
los
triunfos
de
Antonio
Vázquez
y
Alfonso
Menéndez
Vallín,
la
conquista
de
la
medalla
de
oro
por
equipos
en
los
Juegos
Olímpicos
de
verano
de
1992
o
los
recientes
éxitos
de
Ángel
Joaquín
Arce,
Mónica
Fernández,
Esther
López...
O
la
flecha
con
la
que
Antonio
Rebollo
encendió
el
pebetero
en
la
ceremonia
inaugural
de
los
Juegos
de
Barcelona
y
que
se
pudo
ver
en
la
exposición
"Sueños
Olímpicos"
el
pasado
verano
en
Gijón.
Publicado
en
La
Nueva
España,
Oviedo,
12
de
marzo
de
2007.