El
rincón de Gijón
Pieles
rojiblancas
Jesús
Castañón Rodríguez
El
Salón de Actos del Real Grupo de Cultura Covadonga acogió
el 25 de septiembre de 2000 la presentación del libro Cien
años de deporte II, editado por la Gran Enciclopedia Asturiana.
Organizado
en tres grandes capítulos de diferente extensión,
en función de la larga vida y el historial de tres entidades,
Cien años de deporte se abre con un prólogo de Juan
María Gastaca, director del diario El Comercio, quien considera
al deporte como una seña de identidad del gijonesismo expansivo.
Afirma que representa el espíritu de la ciudad hasta convertirse
en uno de sus principales embajadores en el mundo. Y destaca por
su acierto de aseverar que el deporte gijonés ante todo
es la encarnación de la idea de fidelidad en el desencanto
y en el éxito.
Pero,
sin duda, es un libro de piel rojiblanca como los colores de la
bandera marítima de la ciudad. Es una obra pensada en clave
gijonesa y escrita en forma de reportaje donde se entremezclan
los datos históricos con los profundos sentimientos de
la vivencia emocionada.
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El
Real Sporting de Gijón SAD
El
primer capítulo, escrito por José Luis Rubiera,
está dedicado a una historia global del Real Sporting
de Gijón. Recorre, con estructura de reportaje,
toda la historia deportiva de la entidad en orden cronológico
hasta la temporada 1999-2000 y el homenaje a Quini en
su 50 cumpleaños.
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Tras
unas leves pinceladas en el período que va de 1905 a 1915,
el relato crea centros de interés para recrearse en hitos,
lances destacados y personas concretas. Es el caso de los ascensos
y descensos, los principales triunfos deportivos, la emoción
que produjeron en la vida de Gijón.
En
su relato destaca su especial cuidado en contar los casos de jugadores
rojiblancos que militaron en las filas del Real Oviedo así
como la relación de figuras y entidades convertidas en
emblemas de la historia sportinguista: Anselmo López, los
hermanos Villaverde, Meana, Quini, El Molinón, Mareo, la
Corona y las Peñas.
Entre
sus puntos fuertes cabe destacar su exhaustividad en datos y en
rigor. Y sus aportaciones sobre otras historias rojiblancas están
en la descripción de las relaciones oficiales (el Ayuntamiento,
la Fundación Girón o la Diputación Provincial),
el reflejo de la colaboración deportiva con otros equipos
de la ciudad (Carreñina, Deportivo Gijonés, Olimpia,
Calzada
), la reivindicación de El Molinón
como campo en activo desde 1908 y el rescate de presidentes olvidados
como Fernando F. Quirós.
Quizá
se concentra más en la época dorada del Sporting
y se nota un paso más ligero por los momentos de deterioro
de la entidad, especialmente en los años inmediatamente
anteriores a la guerra civil y en el proceso que lleva al descenso
en los años noventa. Sin duda, esta historia global formará
parte de la bibliografía de referencia que se ha escrito
sobre el club.
El
Real Grupo de Cultura Covadonga
Dionisio
Viña aborda la historia del Real Grupo de Cultura Covadonga
desde su nacimiento el 10 de mayo de 1938, al amparo del Centro
Asturiano de La Habana en Gijón.
Destaca
como su denominación se debe al recuerdo de la Quinta Covadonga,
una finca de La Habana (Cuba), y cómo el espíritu
crítico de Gijón obligó a esta entidad a
superar diferentes controversias y polémicas hasta salir
adelante.
También
repasa su instalación en la finca La Huerta, la fundación
por 60 socios, su temprana independencia del Centro Asturiano
de La Habana en Gijón o los ánimos y apoyos recibidos
desde el Ayuntamiento en la época de Paulino Vigón.
Y relata sus crecientes afanes y anhelos de expansión hasta
llegar a la compra de terrenos en la calle de El Molino y el posterior
paso a las instalaciones de Las Mestas.
De
los tres capítulos de Cien años de deporte es el
más documentado con un rigor que lleva a la cita directa,
desde las actas, de fechas exactas, juntas directivas, textos
históricos, y reproducción de documentos.
Además
del obligado palmarés deportivo y la formación de
deportistas olímpicos en distintas especialidades, se realiza
un curioso repaso a su historia social con la organización
de festejos deportivos en verano, giras, verbenas, actividades
lúdicas
Se evocan varias pruebas públicas
realizadas por encargo municipal, la contratación de orquestas
para convertir la cancha de baloncesto de la calle El Molino en
una improvisada pista de baile, la celebración de variados
festejos sociales y la creación de una Sección de
Coros y Danzas.
Este
capítulo se cierra con una relación completa de
presidentes en la que se realiza una descripción minuciosa
de su gestión y de los principales resultados alcanzados.
Club
Natación Santa Olaya
Luis
Bericúa repasa en el tercer capítulo la historia
del Club Natación Santa Olaya. Es quizá uno de los
capítulos más emotivos pues en él se destaca
la labor creada por una tertulia de jóvenes a los que les
gustaba cantar y establecieron una cuota para dos comidas al año.
Aficionados al fútbol, al baloncesto y a la natación.
Se
narra la creación de un club deportivo sin ningún
tipo de ayudas ni subvenciones. Cómo desde la instalación
de una chabola en la playa de Los Regodones se llega a la construcción
de una piscina natural ganando terreno al mar después del
horario laboral de cada persona a base de entusiasmo y altruismo.
O cómo se instalan la oficina, el almacén y los
vestuarios en el puente de un carguero que se reparaba en unos
astilleros.
El
constante entusiasmo expansivo, desde 1953, llevó a estos
nadadores que empezaron a competir en pruebas en el puerto local
a crear una entidad que ha proporcionado varios deportistas olímpicos
y grandes figuras a la natación local y nacional.
El
capítulo se completa con una relación de Socios
de honor, presidentes, figuras destacadas, principales nadadores
y una reseña de sus actividades actuales.
Un
libro imprescindible
En
Cien años de deporte se pueden distinguir varias líneas
comunes del deporte gijonés. El dinamismo, el entusiasmo
juvenil, el carácter participativo en la formación
y desarrollo de las sociedades y la constante presencia de la
música y el arte como compañeros en la difusión
del deporte son datos que se repiten en las tres entidades descritas.
El
gran acierto del libro es la recopilación de datos históricos
y el reflejo de sentimientos por parte de los protagonistas en
el siglo XX, más allá de los chascarrillos y anécdotas
que casi siempre suelen salpicar las historias de entidades deportivas.
Hace llegar al siglo XXI la pasión y la historia viva de
estas pieles rojiblancas para que, en un futuro, las nuevas generaciones
puedan interpretar las claves de la cultura deportiva de Gijón.
Resume una vivencia que ha llevado a estas entidades a recibir
en cuarenta años seis veces la Copa Stadium que premia
a la mejor sociedad deportiva de España. La alianza música,
arte y deporte han creado una cultura que ha sido reconocida en
el Real Grupo de Cultura Covadonga en 1954, 1975 y 1989, en el
Real Sporting en 1978 y 1980 y en el Club Natación Santa
Olaya en 1994.