Los periodistas: ¿semidioses de la palabra?

Roosevelt Castro Bohórquez

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La creación de un pregrado de periodismo en la Universidad de Antioquia da nuevas luces para que la profesión (u oficio, como lo calificaría el Nóbel de Aracataca- Magdalena) sea una "profesión ilustrada" y no con las carencias y un cúmulo de problemas estructurales como la descontextualización, la superficialidad, la espectacularización de la información, el oficialismo, la falta de rigor y muchos más, como lo indicara el profesor Carlos Agudelo (11).

El Jaibaná Salvador lo entendió. Juan José Hoyos también. En 41 crónicas, divididas en 8 capítulos, el escritor y periodista Hoyos Naranjo nos muestra esas pequeñas y deliciosas historias de vida (12) pero, a su vez, también de muerte.

Desde la crónica del "No futuro" de los jóvenes en las laderas del barrio Villa de Guadalupe, en Medellín (Colombia), en los labios de su director Víctor Gaviria con la poca luz en la terraza de una casa en Prado Centro, cerca de Lovaina, y donde, empujándose unos rones, recordaba a John, en la realización de su película "Rodrigo D"; pasando por sus recuerdos de la soledad de la "muerte" en Guayaquil, hasta llegar a la del despertar sexual de una sociedad mojigata y conservadora como la medellinense con su primer show de strep-tease.

Además, las crónicas del robo de una casa en el barrio Simón Bolívar, al occidente de Medellín, y en la que podría caber ese refrán popular que dice: "ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón" o aquella otra de Luis Carlos Arango García, el primer " Paisa" condenado a morir en una silla eléctrica en los Estados Unidos o la de la muchachada de la carrera 45, llamada también Avenida Gardel o la del zoológico de la hacienda Nápoles en Puerto Triunfo o la media luz de los lugares non santus de "La Cuidad de la Eterna Primavera" y muchas otras más.

Otras como el volver a vivir de Esnar Agudelo en "los muertos fuimos cinco", recontada en "Un largo viaje hacia la muerte" y donde muestra esa Colombia desangrada por un nuevo grupo armado: Los paramilitares. La sutileza del periodista se hace evidente en estos relatos. No le endilga, ni dice " de viva voz" quienes fueron los autores de tan atroces delitos . Sólo da unas pistas cuando relata lo acontecido a Agudelo: " ...Después de dar varios paso, vio unas huellas de botas "La Macha", sobre la tierra. Eran huellas de por lo menos veinte hombres y tenían las marcas de las mismas botas que usaban los desconocidos que catorce horas antes lo habían "matado" a él" (13).

También, el regalo de tierras que le hizo Vicente Vargas Ruiz a " Los Chamí" o la devolución del tambor a Jaibaná Salvador o la fallida entrevista al poeta Ciro Mendía pocos días antes de su muerte e igualmente a la realizada a Manuel Mejía Vallejo ó el espejo fantasioso y la pasión desaforada por el oro en Anorí o El Bagre y muchas otras más.

Crónicas compiladas en sentir que es un soplo la vida y en las que el escritor colombiano Germán Santamaría expresa que " De esos paisajes, de estos hombres, de estas parábolas vitales, fluyen las crónicas de Juan José Hoyos. Los lectores las han vivido y sufrido como intensas sagas que expresan la dimensión de un país desaforado, acezante, donde la verdad es una mentira repetida. En ellas el hombre colombiano es una figura nítida, tal vez desolada pero tenaz..." (14).

En resumen: Una ciudad y una región (... y sus personajes "anónimos") son miradas con el "calidoscopio" del escritor "Paisa" Juan José Hoyos y en las que sus paisajes cambian de manera permanente. Aquí, la nostalgia brota de una ciudad como Medellín y una Antioquia llenas de grandes contradicciones y afloran el sentimiento y la sensibilidad propia de un periodista, en la que la realidad no le pasa delante sus ojos como una naturaleza muerta sino como un relato en el que hay diálogos, enfermedades, amores, además de estadísticas y discursos (15) en vez de frivolidades, maquillajes, siliconas y piernas que quedan en "Fuera de lugar", para no convertirlo en otro "Semidiós de la palabra"(¡Vaya falacia!).

"...Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos,
van marcando mi retorno;
Son las mismas que alumbraron con su cálido reflejo
Hondas horas de dolor,
Y aunque no quise el regreso, siempre se vuelve al primer amor..."

 

Notas

(1) El Nobel colombiano, Gabriel García Márquez, fue contundente en el marco del Primer Congreso Internacional de la Lengua Española realizado en Zacatecas(México), hace más de tres años. "Gabo" plantea la importancia y el poder de las palabras en su polémico discurso: " A mis 12 años de edad estuve a punto de ser atropellado por una bicicleta. Un señor cura que pasaba me salvó con un grito: ¡ cuidado!. El ciclista cayó a tierra. El señor cura sin detenerse, me dijo: "¿Ya vio lo que es el poder de la palabra? ". Ese día lo supe. Ahora sabemos, además, que los Mayas lo sabían desde los tiempos de Cristo, y con tanto rigor que tenían un dios especial para las palabras". La negrilla es nuestra para indicar la importancia que tuvo y tiene la palabra en todas las culturas. GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel: "Botellas al mar al dios de las palabras", en Literario Dominical, "El Colombiano" (Medellín, 27 de abril de 1997) pag. 2.

(2) En una reflexión realizada, acerca del texto de García Márquez: "El periodismo: el mejor oficio del mundo", para el curso de periodismo uno se lo había indicado al profesor Arturo Giraldo: "...Se ha sacralizado la palabra en manos de unos pocos llamados, ahora, comunicadores sociales-periodistas, en detrimento de la interdisciplina que
posibilite, al menos, hacer aprehensible la realidad a muchos de
los perceptores de sus mensajes. Han perdido su norte. La soberbia,
el orgullo y la vanidad de poseer los "medios" los han cegado...".
CASTRO BOHORQUEZ, Roosevelt: "El periodismo: Un deseo cumplido y una vocación de servicio".

(3) En el prólogo de su libro "Sentir que es un soplo la vida", el periodista y escritor antioqueño Juan José Hoyos nos muestra, de una manera muy atinada y sucinta, la historia del periodismo colombiano. Hoyos recrea el poder de contar historias y de maravillarse ante ello:
" ....Un día comprendí, por fin, las palabras de que dijo el Jaibaná Salvador cuando mi amigo le entregó el tambor. El hombre que cuenta una historia tiene más poder. Un poder que no puede medirse con votos (....)pero que a su modo es superior a todo esos...".
HOYOS, Juan José: Sentir que es un soplo la vida. Medellín, Ed. Universidad de Antioquia, 1994. 550 pág.

(4) Un compromiso serio y eficaz del periodismo es, a mi real entender, servir de "garantes" entre los que lo tienen todo con los que nada poseen o lo han perdido todo. Un ejemplo de ello fue el realizado por el periódico "El Tiempo" una semana después del terremoto de Armenia y reseñado por su" defensor del lector"; Javier Darío Restrepo, en un articulo titulado: " Entre el poder y el servicio". El connotado periodista indica con respecto al periodismo de servicio: "...En los diarios de los EE.UU. se está extendiendo la convicción de que ésta característica- la del periodismo de servicio, agregamos- forma parte de las señas de identidad del periodismo moderno. Cuando se examinan sus formas de expresión, la conclusión es que se trata de "un material que induce al lector a actuar", o como lo afirma James Autry, de la editorial Meredith: " Es el periodismo que va más allá de la mera entrega de información (porque) el lector hará algo como resultado de la lectura; eso significa hacer algo que mejorará la vida del lector... ". RESTREPO, Javier Darío:
" Entre el poder y el servicio", en"EL TIEMPO" (febrero 7 de 1.999) pag. 2A.

(5) Más adelante indica el escritor "paisa" Hoyos Naranjo : " ....Las historias pueden causar estragos. Las historias pueden explicar la vida en todas sus infinitas e inagotables manifestaciones. La gente no puede vivir sin historias. Y a veces, con un poco de suerte, una historia puede convencer a unos lectores que devuelvan un tambor. Las historias son muy poderosas. El Jaibaná Salvador, como sucede a menudo con los brujos, esta vez también tenía toda la razón". HOYOS, Juan José. Op.Cit. pag. 31.

(6) CALLE, Luis Alirio. Ponencia: "La desmitificación del periodista"
Seminario: Comunicaciones hacia el año 2.000. Cicrodeportes- Antioquia, 1994.

(7) KAPUSCINSKY, Ryszard. "El periodismo como Historia". Entrevista concedida a Gilberto Mesa y publicada en el Magazín Dominical "El Espectador" en 1989.

(8) ¿Cuánto cuesta una chiva?, es el cuestionamiento que se hace el periodista y ex-sacerdote Javier Darío Restrepo, al calor de una reflexión realizada en su tan leída columna "El Defensor de lector", en el periódico capitalino "El Tiempo". El interrogante que se hace Restrepo gira en torno a las inmensas "ganas de protagonismo", que tienen muchos de nuestros colegas, por tener las posibilidades de estar en una toma guerrillera, en cualquier lugar del país. Afirma Javier Darío: "....El periodista, (...), cree estar en posesión de una información de primera mano, pero la realidad es otra: es objeto de una perversa y hábil manipulación... ". RESTREPO, Javier Darío: "¿Cuánto cuesta una chiva?", en"EL TIEMPO" (febrero 14 de 1.999) pag. 2A. Otro punto de vista importante acerca de lo que algunos han dado en llamar como "el síndrome de la chiva", es el expuesto por Carlos Soria, en su libro " La ética de las palabras modestias". Soria indica hay varias razones para ser y no ser ético. Entre una de las que menciona para no ser lo primero es aquella de "la pasión informativa sin medida":"..Otras veces, (...) la pasión informativa sin medida cede al egoísmo de sacrificar la ética. La bandera que empuja al holocausto tiene este lema: el fin justifica los medios". A partir de aquí se busca la información, a cualquier precio; se busca para anticiparse a los demás, a cualquier precio; se busca la exaltación del propio ego; a cualquier precio...". SORIA, Carlos: "La ética de las palabras modestias", pág. 16.

(9) GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel: "El periodismo: el mejor oficio del mundo".

(10) Ibid.

(11) AGUDELO, Carlos: En el mes del periodista: EL PERIODISMO, UNA PROFESIÓN ILUSTRADA, en De La Urbe (Medellín, febrero de 2001) No. 8. Pag. 22.

(12) Sí, un periodismo para la vida y no para la muerte, pues ya lo había manifestado el periodista antioqueño Luis Alirio Calle al hacer una metáfora con respecto al servicio de información. Calle expresa que:" El servicio de información es como el servicio de acueducto, no basta con que le lleven el agua a uno a la casa; es fundamental que esa agua no me dé diarrea o amibiasis o cólicos o muerte. A veces por el afán de "chiviar" tener fama, ser estrellas, causamos con la información diarreas, amibiasis, cólicos o muerte". CALLE, Luis Alirio. Op. Cit. Pág. 5.

(13) HOYOS, Juan José. Op. Cit. Pág. 150.

(14) HOYOS, Juan José. Op.Cit. Pág. 31.

(15) MARTINEZ, Tomás Eloy: Periodismo y Narración: DESAFÍOS PARA EL SIGLO XXI. En: Revista "El Malpensante" (diciembre 16 de 2000 a Enero 31 de 2001) Pág. 42.

Bibliografía

AGUDELO, Carlos: En el mes del periodista: El periodismo, una profesión ilustrada, en De La Urbe (Medellín, febrero de 2001) No. 8. pág. 22.

CALLE, Luis Alirio: Ponencia "La desmitificación del periodista". Seminario: Comunicaciones hacia el año 2.000. Cicrodeportes- Antioquia, 1.994. (hojas fotocopiadas).

CASTRO BOHORQUEZ, Roosevelt: "El periodismo: Un deseo cumplido y una vocación de servicio".

GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel: "Botellas al mar al dios de las palabras"
En: Literario Dominical, "El Colombiano"(Medellín, 27 de abril de 1997).

GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel: "El periodismo: el mejor oficio del mundo".

KAPUSCINSKY, Ryszard. "El periodismo como Historia". Entrevista concedida a Gilberto Mesa y publicada en el Magazín Dominical "El Espectador" en 1989.

HOYOS, Juan José: Sentir que es un soplo la vida. Medellín, Ed. Universidad de Antioquia, 1994. 550 págs.

MARTINEZ, Tomás Eloy: Periodismo y Narración: Desafíos para el siglo XXI, en Revista "El Malpensante" (Diciembre 16 del 2000 - Enero 31 de 2001).

RESTREPO, Javier Darío: " Entre el poder y el servicio", en El Tiempo, 7 de febrero de 1.999), pág. 2.

" ¿ Cuánto cuesta una chiva? ", en El Tiempo, 14 de febrero 14 de 1.999, pág. 2.

SORIA, Carlos: "La ética de las palabras modestas", pág. 16.

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