Historia
literaria del Real Sporting
Jesús
Castañón Rodríguez
IV.-
Producción literaria
4.2.-
Historiografía
Un
numerisísmo apartado de obras está dedicado
a diversos aspectos de la historiografía del equipo:
historia de la entidad, biografías, la rivalidad
con el Real Oviedo, la dimensión internacional, la
dimensión local del fútbol de base, las evocaciones
y la historia lingüística y literaria
4.2.1.-
HISTORIA DE LA ENTIDAD
La
larga y compleja trayectoria de la sociedad deportiva ha
sido abarca en historias con dos tipos de planteamientos:
el enfoque global y la historia de un período.
Historias
globales
Los
análisis con un enfoque global comprenden 16 trabajos
en una tarea siempre inacabada y caracterizada por las aportaciones
específicas y la constante reescritura de acontecimientos.
Años
cuarenta
En
la década de los cuarenta se registra una historia.
"Vida, anécdota y triunfos del Spórting
de Gijón" (1943) es un historial deportivo de
la entidad que publica el diario Marca, para analizar al
club mejor clasificado de los que no se clasifican para
ascender a Primera División. Establece la fundación
en 1909 por 15 ó 20 muchachos dirigidos por Fernando
Villaverde. Comenta los problemas de la desbandada de jugadores
con el profesionalismo y su gran capacidad como centro productor.
Aporta fotografías de los jugadores Adolfo, Ramón
Herrera, Herrerita, Meana, Vicente Palacios, Pin y Tronchín
y destaca como principales estrellas de la entidad a Adolfo,
Bango, Calleja, Cervigón, Corsino, Cholo Dindurra,
Luisín, Meana, Ramón Herrera, Herrerita, Pena,
Pin, Quirós, Tamayo, Tronchín y Fernando Villaverde.
Pin, capitán de la entidad durante 14 años,
es ensalzado como modelo de deportividad, al no haber sido
expulsado nunca, y de romanticismo, por desdeñar
ofertas que suponían abandonar el Sporting.
Años
cincuenta
En
los años cincuenta se produjeron tres trabajos. El
primero "Real Gijón" (1954) desglosa la
historia de la entidad y establece la fundación en
1909 con la siguiente Junta Directiva: Anselmo López
(Presidente), Enrique Guisasola (Vicepresidente), Fernando
Villaverde, Senén Villaverde, Luis Adaro, Amador
Vigil y Bernardo de la Puente como vocales.
Este
trabajo se halla insertado en la "Galería de
fútbol", de la Enciclopedia General de los Deportes,
auspiciada por la Delegación Nacional de Deportes
y con un prólogo del General Moscardó.
El
presidente Eustaquio Campomanes escribe el trabajo de documentación
Historia del Real Gijón (1956), convertido en una
especie de diario donde recoge todos los datos y gestiones
llevadas a cabo para celebrar el cincuentenario del club.
Y El diario El Comercio edita el suplemento "Especial
Sporting" (1957) con diversos testimonios sobre la
fundación de la entidad. Se hace referencia a la
declaración de actividad desde 1900 y a la anexión
de la Sociedad Sportiva Gijonesa. Reproduce la copia simple
del expediente notarial de 23 de noviembre de 1956, con
cuatro pliegos de la clase 8ª serie F números
1-042.260 y los tres originales siguientes, en el que se
declara ante Tomás Albi, que el Sporting Gijonés
se funda en julio de 1905 y que el Real Gijón es
su continuador.
Y
en este suplemento se cuenta que Eustaquio Campomanes extiende
el expediente para acreditar la fecha fundacional a partir
de los testimonios de Julio Bernaldo de Quirós, Florentino
García Sordo, Ángel Pardo Botella, Corsino
Riera Acebal, Jacobo Argüelles Álvarez y Emilio
López Sánchez, sobrino de Anselmo López,
el primer presidente de la entidad. También se recogen
las declaraciones de Ignacio Lavilla, primer secretario
del Sporting Gijonés que relata cómo tras
funcionar un tiempo el club, Anselmo López decide
normalizar la situación, lo nombra secretario y escribe
el acta fundacional de la sociedad con letra inglesa en
una libreta con las tapas de hule, que él no conserva
ya.
Años
sesenta
En
el decenio siguiente, Joaquín Alonso Bonet se convierte
en el primer Cronista Oficial de Gijón que aborda
una semblanza del fútbol en Gijón en "Pequeñas
historias de Gijón (1900-1936)" (1960). Tras
recrear los primeros tiempos del fútbol con el Gijón
Sport Club y la competencia en los años veinte con
el Unión Deportivo-Rácing, se centra en los
actos del partido internacional entre España e Italia.
Destaca como hitos los años 1903 con el Gijón
Sport Club, 1920 con el partido homenaje a Fernando Villaverde
y 1928 con el primer partido internacional en El Molinón.
Y resalta las figuras de los jugadores Fernando Villaverde
y Manuel Meana y de los directivos Isamel Figaredo y Roberto
de Agustina.
Años
setenta
En
los setenta, tres trabajos analizaron la historia rojiblanca.
Arias repasa en "Breve semblanza del Real Sporting"
(1970) la fundación, los entrenadores, los trofeos,
los primeros pasos en diferentes campos, la final de Copa
de 1920, el partido internacional de 1928 en El Molinón
y la lista de presidentes. Su principal aportación
es la descripción minuciosa de las características
de cada campo en el que jugó el Sporting hasta llegar
a El Molinón.
José
Avelino Moro en Historia sucinta del Real Sporting de Gijón
(1972) desarrolla en 20 capítulos desde principios
de siglo hasta 1972, la primera historia global y sistematizada
de la entidad. Su principal fuente es la lectura de las
noticias publicadas en el diario El Comercio y en ella amplía,
con entrevistas de carácter personal, el serial del
mismo nombre publicado en este diario los domingos. Relata
los inicios del fútbol en Gijón, la fundación
del Gijón Sport-Club, la playa como primer campo
de juego, la fusión de 1910 con la Sportiva y los
campos dedicados a la práctica del fútbol
en la ciudad. Describe las relaciones con la Corona desde
1912. Comenta las primeras andaduras deportivas, precios,
anécdotas, eslóganes como el "seguimos
dominando" de Trensor y los primeros clichés
periodísticos. Analiza minuciosamente la historia
deportiva de la entidad que llega hasta las llamadas habituales
de los internacionales Quini y Churruca, en un momento en
que el equipo empieza a merecer la atención de los
medios especializados. Aporta un esquema de trabajo que
será seguido por todas las historias posteriores,
la atención a las peñas sportinguistas y un
importante material gráfico, sobre todo de antes
de la guerra civil.
Y
Ricardo Vázquez Prada, en "Real Sporting de
Gijón" (1974), lleva a cabo para la Gran Enciclopedia
Asturiana una semblanza global de la historia de la entidad.
En ella hace referencia a la fundación, a los diferentes
campos de juego hasta llegar a El Molinón, a los
colores simbólicos de la camiseta, al palmarés
deportivo, a los principales jugadores y a aquellos futbolistas
que actuaron como internacionales en la Selección
Nacional en sus categorías juvenil, sub-23, aficionados
y absoluta.
Años
ochenta
Mucho
más numerosa se presenta la década de los
ochenta, con un total de cinco historias con enfoque global.
Enrique Prendes en "Sporting de Gijón: 75 años
de vida" (1980) realiza una serie para el rotativo
madrileño Marca con motivo del aniversario de la
entidad. Su gran aportación es la primera entrega,
titulada "La década de lanzamiento" donde
comenta la introducción del fútbol por parte
de los estudiantes, destaca la labor del Gijón Sport
Club -equipo formado por estudiantes de la burguesía
en Inglaterra-, la Sportiva Gijón -compuesta por
otros gijoneses estudiantes pero sin estudiar fuera de España-,
la absorción en 1904 de la Sportiva Gijón
a cargo del Gijón Sport Club y cómo en 1905
Anselmo López funda la entidad con la ayuda de Bernaldo
de Quirós, García Sordo, Angel Pardo, Corsino
de la Riera, Jacobo Argüelles, Emilio Fernández
Menéndez, Emilio López Sánchez y la
familia Villaverde, de la que aporta diversas fotografías
del día de la inauguración de El Molinón.
Además, habla de competiciones locales y nacionales
de los años 20, del estadio como escenario internacional,
de todas las figuras sin exclusiones, del origen de la frase
"Seguimos dominando" cuando se pierde un partido,
de las desventuras de los años 30, del ascenso a
primera división, del trofeo Amberes concedido por
los diarios Arriba y Marca en 1962 y de la apoteósis
de finales de los setenta.
Daniel
Arbesú, por encargo de la entidad escribe Real Sporting
de Gijón, 75 años de historia (1982), que
se publica como fascículos coleccionables en la Revista
Real Sporting de Gijón entre 1980 y 1982. Consta
de 28 capítulos que analizan la historia de la entidad
sin un orden cronológico estricto, ya que se analiza
la historia desde los campeonatos.
Su
principal aportación se encuentra en el testimonio
directo de los protagonistas, con la recopilación
de entrevistas realizadas por el autor para diversos medios
de comunicación escritos asturianos y madrileños.
Es el caso de los jugadores: Abelardo, Agustín, Alberto,
Alonso, Altisent, Amengual, Armandín, Armendáriz,
Bango, Benigno, Biempica, Bolinches, Calleja, Castañer,
Cástulo, Cervigón, Corsino, Chano, Churruca,
De Diego, Dindurra, Echevarría, Juan Eraña,
Emilín, Fabián, Fanjúl, Ferrerín,
Florín, Garzón, González, Guillermo,
Herrera, Eduardo Herrera, Ramón Herrera, Herrero
I, Herrero II, José Manuel, Killer, Landucci, Lavandera,
Leal, Luisín, Madriles, Marañón, Medina,
Megido, Mijares, Molinucu, Montes, Morán, Nani, Ortiz,
Panchulo, Paquito, Paredes, Pascual, Pellicer, Pena, Pin,
Piñel, Plá, Pocholo, Prendes, Puente, Quini,
Quirós, Ramonín, Rezza, Rubiera, Sánchez,
Sión, Solabarrieta, Tamayo, Tronchín, Valdés
y Vigil. Panorama que se complementa con las entrevistas
a los entrenadores Amadeo, Barrio, Pasieguito y Novoa y
al presidente Carlos Méndez Cuervo. También
aporta diversos datos, aunque sin entrevista sobre diferentes
estamentos del club. Es el caso de los presidentes y directivos
Anselmo López, Eustaquio Campomanes, Emilio Fernández
Menéndez, Evaristo Lázaro, Aurelio Menéndez,
Manuel Vega-Arango y Angel Viejo; de los jugadores: Alfonso,
Bericúa, Meana, Victorero, Fernando Villaverde y
Vitín; de los miembros de los servicios médicos
Ramón González Vázquez y José
Luis Rubio, de los entrenadores Carriega y Molinuevo; así
como de otros empleados del club.
Sobre
la fundación se afirma que el fútbol llega
a Gijón en 1898 importado por muchachos gijoneses
que estudiaban en Inglaterra y fundan el Gijón Sport
Club: Adaro, Alvargonzález y Prendes. También
se indica que Anselmo López diseñó
el primer escudo de la entidad en 1913.
Proporciona
información sobre las peñas sportinguistas
y sobre la presencia de la mujer socia en el Real Sporting
con una entrevista con Maruja Menéndez Sandoval.
Asociada desde 1932 destaca cómo las primeras aficionadas
pertenecían a las familias Felgueroso, Figaredo,
Sierra y Villaverde.
Una
tercera y amplísima historia global es coordinada
por Melchor Fernández Díaz en El Libro del
Sporting (1980). Un complejo libro con introducción,
cuarenta y un capítulos, apéndice y álbum
fotográfico que se organiza en tres partes, dedicadas
respectivamente a 75 años de historia, la relación
del club con la ciudad y la región y a la entidad
en la actualidad.
En
la introducción, Melchor Fernández Díaz
en "La primera vez que fuimos al Molinón"
(1980) evoca el primer partido al que acudió desde
El Entrego, un Sporting-Barcelona en la década de
los cincuenta. Recuerda algunos pasajes del encuentro, recrea
la crítica que hizo a la supuesta calidad del guardameta
Ramallets y reflexiona sobre la subjetividad y la adhesión
popular al fútbol. Concluye que el Sporting es más
que un club porque Gijón siempre ha aspirado a ser
más que una ciudad.
Y
Laureano Díaz del Gallego narra en "Del oro
al platino" (1980) el proceso de reconstrucción
histórica que llevó a cabo la entidad para
poder celebrar sus bodas de oro: recopilación de
datos, contraste de testimonios y de referencias y la expedición
de un acta notarial. Realiza un análisis de la progresión
del club entre las efemérides del cincuentenario
y las bodas de platino.
En
la Primera Parte, de historia de la entidad, se recurre
a 25 trabajos de varios autores.
Jenaro
Fernández Allongo y Julio Puente dan un repaso, en
once entregas, a los momentos más destacados. En
"De la playa a la gloria" (1980) relatan que la
llegada del fútbol a Gijón fue a través
de estudiantes en Inglaterra y de marinos británicos
a su paso por El Musel, que la playa de San Lorenzo fue
el primer campo futbolístico de la ciudad y que el
club se funda en 1905. En "El Molinón: un estadio
para 2 fenómenos" (1980) se sugiere que Manuel
J. González Riera, asesorado por Anselmo López,
ocupa la presidencia de la entidad durante un tiempo. En
"Los albores del profesionalismo" (1980) recrean
la final de Copa disputada en 1920 en el Molinón
y el creciente papel desempeñado por la prensa escrita
en la difusión del fútbol, con especial mención
para "Trensor" en los diarios El Comercio y La
Prensa, Manuel Monasterio en La Prensa, Retala en El Noroeste
y Riera en El Noticiero Gijonés. En "Ramón
I el Sabio toma el relevo" (1980) describen la época
dorada entre 1924 y 1927, el fin de la época amateur
del fútbol y el inicio de las gestiones al profesionalismo,
en un ambiente dominado por la figura de Herrera, la frase
emblemática "Seguimos dominando" de Trensor
y la transformación de El Molinón para acoger
el partido internacional Epaña-Italia gracias al
impulso de Ismael Figaredo, Pedro Eguren, Roberto G. de
Agustina y Antonio Iglesias de la Vallina. En "Su Majestad
la Liga" (1980) reseñan las dificultades económicas
y deportivas de los años treinta. "En busca
del primer ascenso" (1980) relata los difíciles
momentos de la destitución al compeleto de la directiva
rojiblanca al finalizar la Guerra Civil, el cambio de denominación
y los momentos más agradables de la historia deportiva
que llevan al primer ascenso a Primera división.
"Por los trienios al record" (1980) repasa el
período comprendido entre 1944 y 1957, con el Sporting
en primera, varias reformas en El Molinón, realización
de una gira por América y la reseña de los
actos de bodas de oro. En "Del matagigantes
a la gran depresión" (1980) reconstruyen la
época de desventuras entre el descenso de primera
hasta la salvación del descenso a tercera división.
"La época del saneamiento" (1980) explica
las líneas generales del cambio de orientación
de la entidad, que se vuelve a la cantera como única
solución y crea el Trofeo Costa Verde como revulsivo
de promoción turística. En "La explosión
de los 70" (1980) recogen la renovación de estadio,
la época de buenos resultados, la recuperación
del nombre de la entidad, la aportación de jugadores
a la Selección Nacional, la semifinal de Copa de
1974 y la orientación hacia una cantera planificada.
Y, por último, en "Esplendor en la hierba"
(1980) resumen la brillante situación de 1980 con
la construcción de la Escuela de Fútbol de
Mareo, la presidencia de Vega-Arango, los brillantes resultados
en España y en Europa, la preparación de la
Copa del Mundo de Fútbol de 1982 y la conversión
del Sporting en equipo representativo de Asturias.
Manuel
Sarmiento Birba exalta la figura de Meana en "Manolín
Meana: Mister Sporting" (1980) como químico,
su lanzamiento deportivo con el triunfo sobre la Selección
de Bélgica en San Mamés en 1921 y el triunfo
de la Selección de Asturias en 1923 y su vida en
Madrid, como seleccionador nacional y como administrador
de la Ciudad Deportiva del Real Madrid.
José
Manuel Aguado "Ball" destaca al mismo jugador
en "Meana en su cima" (1923) con recuerdos de
jugadas predilectas, manías sobre el campo, preferencias,
mejores jugadores y anecdotario.
Emilio
Sánchez "Liomi", rescata en "Perico
Pena: recuerdos de los 30" (1980) la etapa de los jugadores-taxi
con un relato sobre la vida profesional de los deportistas,
la casi ausencia de contratos, la organización interna
de las entidades y el sentimiento de honor que suponía
estar en el club más grande de la región en
ese momento.
Luciano
Castañón en "La década de los
40" (1980) recrea el ambiente popular de los ascensos
a Primera, con la recuperación de canciones a las
que se adaptaba una letra de circunstancias.
José
Manuel Rodríguez rememora en "La afición
sportinguista" (1980), la interpretación del
himno Alirón-rá-rá-rá, a cargo
de la Compañía Asturiana en el Teatro Robledo,
con Amalio López, director de la Banda Municipal,
a la cabeza, durante los festejos del primer ascenos a Primera
división en 1944.
Jesús
Barrio recuerda en "Barrio: el "matagigantes"
y yo" (1980) su nombramiento como entrenador en 1956,
la consecución del ascenso y el triunfo esplendoroso
sobre el Madrid de Di Stéfano, Kopa, etc., por entonces
en Copa de Europa.
Daniel
Arbesú en "Las tres cruces de Ortiz" (1980)
retrata la personalidad y evolución en la entidad
de este jugador y posteriormente delegado, destacando el
momento de los sorteos del partido de promoción Sporting-Castellón
para el descenso a Tercera División, en Mallorca.
Crisanto
García Valdés narra en "Mis 15 años
como jugador del Sporting" (1980) sus recuerdos del
jugador entre 1965 y 1980 con su estrecha vinculación
al club rojiblanco.
José
Manuel Díaz Novoa repasa en "Mi debut"
(1980) su historia como entrenador de la entidad durante
los años 1979 y 1980, analiza los hechos más
brillantes y aporta calves sobre su preparación y
planificación.
Melchor
Fernández Díaz analiza en "Cuando la
era de Quini ya es historia" (1980) la trayectoria
de la primera etapa de Quini en el Real Sporting y aporta
una estadística de los goles que ha conseguido en
campeonato de Liga entre 1968 y 1980.
Laureano
Díaz del Gallego plantea en "La Copa: una frustración
permanente" (1980) el sentimiento negativo de la entidad
en este torneo tras haber llegado a varias semifinales y
hace un especial hincapié en la derrota en frente
al Castilla, equipo de Segunda División, en la semifinal
de 1980.
Enrique
Prendes propone en "Los mitos del Sporting" (1980)
una división de la historia rojiblanca en Edad Antigua
(1905-1915), Edad Media (hasta 1936), Edad Moderna (1940-1970)
y Edad Contemporánea (la de esplendor de los 70).
Además evoca, por orden cronológico, las figuras
de: Fernando Villaverde, Manuel Argüelles, Bango, Meana,
Corsino, Ramón Herrera, Pin, Tronchín, Nani,
Sión, Quirós, Pena, Luisín, Calleja,
Abelardo, Tinín, Amadeo Meana, Tamayo, Dindurra,
Campos, Ricardo, Pío, Prendes, Sánchez, Molinucu,
Biempica, Pocholo y Quini.
Enrique
Prendes estudia en "Las sagas del Sporting" (1980)
la presencia de jugadores que son hermanos, como los Argüelles,
Castro, Herrera, Quirós y Sión.
Acaba
la primer parte con el trabajo de Daniel Arbesú "Cronología
del Sporting" (1980), que recoge hechos deportivos
sin sistematizar.
La
segunda parte de El Libro del Sporting recoge 10 artículos
sobre la relación del club con Gijón y con
Asturias. Juan Cueto realiza en "Reflexiones de un
hincha converso" (1980) un análisis sociológico
del estadio de El Molinón para caracterizar la seriedad
del forofo sportinguista y la conversión del estadio
en un recinto sagrado e integrador que se divide en fieles
viejos, situados en el fondo norte; conversos, situados
en el fondo sur; y aficionados estáticos y de alzada
en la grada de lateral.
Manuel
Fernández reseña en "El Sporting y el
poder gijonés" (1980) la constante relación
del club con las familias de alta sociedad y de la burguesía
económica de la ciudad, el declive de la aristocracia
en la entidad con la llegada del profesionalismo y los desiguales
resultados económicos de la burguesía industrial
hasta que un antiguo jugador del club, Vega-Arango, la conduce
hacia el éxito.
José
Antonio Rodríguez Canal en "Crítica de
la afición gijonesa" (1980) considera que, aunque
el Sporting se halle integrado en lo gijonés, sufre
crisis cíclicas de la afición que coinciden
con el decaimiento de la entidad. Expone que la afición
rojiblanca es poco exigente, nada agresiva, generosa, entendida
y conformista.
Angel
Vega Morán explica en "Las peñas sportinguistas"
(1980) la labor desarrollada por la Asociación de
Peñas Sportinguistas desde 1967, su misión,
la entrega de trofeos y la organización de actos
que coordina. Además realiza una relación
de todas las peñas existentes hasta entonces.
Paco
Ignacio Taibo I evoca en "El juego de los extremos"
(1980) sus tiempos de periodista deportivo en El Comercio,
como reportero de información de vestuarios. Reflexiona
sobre la división social del Molinón; la visión
del deportista por dentro como "mundo de vapor humano
y apagados gestos, de verdades, de heridas, de esperanzas
rotas y de orgullos tremolantes"; el fin de esta carrera
como periodista deportivo al tropezar con los intereses
de la entidad; y una visión dialéctica y política
encarnada por los extremos del equipo: el juego aristocrático
de Cholo Dindurra frente al estilo espontáneo y popular
del extremo izquierdo Sánchez.
Teodoro
López Cuesta, en "El Sporting, desde América"
(1980), destaca la nostalgia de Asturias proyectada a través
de los equipos de fútbol. Evoca la visión
desde México, con la reproducción de los estadios
de Real Oviedo y Real Sporting, el visionado de partidos
televisados, la conversión del Sporting en una expansión
afectiva que hace vibrar los sentimientos asturianistas
más íntimos.
José
Manuel Palacio relata la historia de la relación
entre el Ayuntamiento de Gijón y el Real Sporting,
en "El Molinón, estadio municipal" (1980).
Una tayectoria en la que este trabajo aporta el dato de
que los terrenos donde se asienta el estadio pertenecían
a Dionisio Cifuentes, según la escritura de la compra.
Julián
García Candau estima un valor en "El Molinón
supo conservar su nombre" (1980) que sea uno de los
pocos estadios de fútbol que no cambió su
denominación por el nombre de una personalidad pública
notoria o de dirigentes deportivos destacados durante la
posguerra.
José
Luis García Delgado analiza en "El modelo económico
del Sporting" (1980) la historia económica de
la entidad. El club pone en marcha cuatro contramodelos,
distintos a la moda económica de cada momento: el
eje futbolístico Gijón-Manchester, Liverpool,
Nottingham, frente al eje minero Gijón-Cardiff durante
la I Guerra Mundial; el trato correcto y de colaboración
con la Administración deportiva frente al excesivo
proteccionismo del Estado; la autofinanciación frente
al intervencionismo; y la política de inversiones
deportivas frente a la ausencia de proyectos a largo plazo.
Este autor considera que el Sporting es un modelo económico
imitable en la configuración del Estatuto de Autonomía
para Asturias, al combinar arraigo regional con permeabilidad
a lo ajeno, al diversificar esfuerzos y al eliminar procesos
de burocratización innecesarios.
José
Benito Alvarez-Buylla, en "Fútbol, literatura
y todo lo demás" (1980), indaga los antecedentes
de tema deportivo en la literatura europea e hispanoamericana
para destacar composiciones de Rafael Alberti, Gerardo Diego,
Wenceslao Fernández Flórez, Giménez
Caballero, Miguel Hernández y Claudio Sánchez
Albornoz; así como de los autores asturianos Luciano
Castañón y Ramón Prieto Bances.
El
Libro del Sporting, en la tercera parte, presenta 26 trabajos
que desentrañan algunas claves del éxito de
los años setenta y ochenta, los retos del futuro
inmediato, el carácter británico del Sporting
y las semblanzas de los jugadores de la primera plantilla.
Manuel Vega-Arango Alvaré reseña en "El
reto del Sporting 80" (1980) las dificultades pasadas
hasta alcanzar el éxito, la problemática de
cómo mantener el nivel mediante orden, disciplina,
la gestión empresarial y la referencia a la siempre
precaria situación económica de la entidad,
agravada por las obras de la Escuela de Fútbol de
Mareo y la reforma de El Molinón para la Copa del
Mundo de 1982.
Robustiano
Viña Mori "Rovi" caracteriza a la entidad,
en "El Sporting posible" (1980), como aspirante
a mucho y poseedor de nada en una etapa larga de venturas
y desventuras hasta que la presidencia de Méndez
Cuervo estabilizó una entidad sin solidez económica.
Antonio Valencia considera que el Sporting es un equipo
británico por su afición y su estilo de juego
en "Un histórico en su lugar" (1980). La
entidad irradia imagen de equipo simpático y popular,
britanizante por su campo de hierba norteña en una
ciudad que es puerto de región minera.
Rafael
Murillo Pareja en "La escuela de Mareo" (1980)
describe técnicamente las instalaciones y fines y
objetivos que se persiguen con la misma, expone la orientación
de la formación deportiva y humana de los futuros
jugadores y destaca la identificación entre Mareo
y la entidad.
En
"Los atletas del once local" (1980) diversos autores
hacen una semblanza deportiva y humana de la plantilla del
primer equipo, con informaciones sobre Castro, Claudio,
Rivero, Redondo, Doria, Maceda, Jiménez, Cundi, Javi,
Uría, Ciriaco, David, Joaquín, Mesa, Andrés,
Abel, Aguilar, Pedro, Oscar Ferrero, Gomes y Ferrero.
El
Libro del Sporting se completa con un exhaustivo apéndice
con estadísticas sobre los jugadores internacionales
que la entidad ha aportado a la Selección A, B, Aficionados,
Olímpicos, Sub-21 y Sub-23, las clasificaciones finales
de cada temporada y una referencia a la organización
administrativa, los empleados y las otras secciones deportivas
del club.
Una
cuarta historia global corresponde a Juan José
Castillo y Manuel C. Cánovas, que incluyen "Sporting"
(1984) como fascículo número 14 de Historia
del fútbol español editada por la revista
barcelonesa Don Balón entre los años 1984
y 1985. Con la base gráfica de El libro del Sporting
y de archivo propio, relata el confuso nacimiento de la
entidad, la propiedad de El Molinón se adjudica
a Rimmel, la fundación de la primera Federación
en 1913, los momentos preferentes de la historia deportiva,
los principales mitos, la exaltación de Quini y
la búsqueda del relanzamiento del club en 1984
para reencontrarse con el pasado reciente plagado de éxitos.
Su principal aportación es la descripción
del proceso de ascenso a la primera plantilla a numerosos
jugadores forjados en la Escuela de Mareo, en la época
del entrenador Boskov.
Finalmente,
Jesús Castañón Rodríguez,
por encargo de la entidad, realiza Historia del Real Sporting
de Gijón: El Comercio (1905-1986) (1986), un trabajo
de documentación de más de dos mil folios
organizado en tres partes: "La puesta en marcha (1905-1927)",
"Venturas y desventuras de un equipo profesional
(1928-1956)" y "De Matagigantes
a Eurosporting (1957-1986)". Recoge información
deportiva sobre alineaciones completas y resultados de
todos los encuentros disputados por el primer equipo de
la entidad desde su fundación indicando autores
de los goles, asuntos económicos, asuntos sociales,
clasificaciones, entrenadores, equipos filiales, Escuela
de Fútbol de Mareo, fundación del Campeonato
de Liga, juntas directivas, juntas ordinarias y extraordinarias
de socios, peñas, plantillas de jugadores, premios
recibidos, régimen interno, secciones y socios.
Además presenta informaciones sobre todo tipo de
relaciones institucionales mantenidas con la Corona, el
Ayuntamiento de Gijón, Consejo Superior de Deportes,
la Federación Asturiana de Fútbol, la FIFA,
la Liga de Fútbol Profesional, los Ministerios
de Cultura, de la Gobernación y de Hacienda, el
Patronato de Apuestas Mutuas Deportivo Benéficas
y la Real Federación Española de Fútbol.
Su principal aportación es la documentación
contrastada con fechas concretas y reales en el diario
El Comercio y todos los datos sobre los equipos filiales,
desde el Club Deportivo Gijón a los juveniles,
prejuveniles, infantiles y alevines.
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