Idioma,
deporte y Universidad en España
Jesús
Castañón Rodríguez
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Texto
de la intervención en la mesa redonda "El
periodismo deportivo en el ámbito universitario,
nuevos lenguajes de comunicación en el deporte",
celebrada el 17 de julio de 2003. Formó parte del
curso La influencia mediática en el deporte, organizado
por la Universidad Internacional del Mar en San Javier
(Murcia).
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En
los siglos XIX y XX, el deporte ha sido un elemento para definir
la historia contemporánea. Ha logrado el ascenso de los
niveles de cultura y de civilización de los pueblos y
además se ha convertido en una industria del ocio y en
una necesidad social.
Poco
a poco, ha saltado de sus canchas y lugares a las avenidas y
las calles de forma apasionada. Y también ha sido capaz
de incorporarse reflexivamente a ámbitos de información
e investigación científica especializada.
El
consumo masivo de sus formas de hablar y escribir ha ensanchado
las posibilidades expresivas del idioma y ha creado un ámbito
de observación especial por parte de las instituciones
lingüísticas al acoger las tendencias más
novedosas del estado actual del lenguaje y ser capaz de crear
neologismos con gran capacidad de influencia en la sociedad.
El idioma del deporte en la Universidad
Deporte
y Universidad nunca han sido conceptos contrapuestos en España.
Así cabe destacar que en el Congreso de 1894 del Comité
Olímpico Internacional y que dio paso a la restauración
de los Juegos Olímpicos, contó con la representación
de dos instituciones educativas de Iberoamérica: el Colegio
Nacional de Uruguay, con el Doctor José Benjamín
Zubiaur, y la Universidad de Oviedo, con Adolfo González
Posada, Aniceto Sela y Adolfo Álvarez Buylla como delegados.
Y también, como en los años veinte el rector de
la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno, realizó
colaboraciones en el semanario barcelonés Sports en 1923
para hablar de fútbol como juego de libertad frente a
la disciplina de los juegos pedagógicos de la época.
Los
primeros pasos
La
presencia del lenguaje deportivo a la Universidad se ha llevado
a cabo en cuatro fases. En un primer momento, entre 1959 y 1975,
se pusieron en práctica tres enfoques desde Madrid, Canarias
y Cataluña . Primero, una dimensión filológica
y de cultura clásica en la que fueron puntos de referencia
la revista Citius, Altius, Fortius o la labor pionera de Fernández
Galiano y Rodríguez Adrados. Segundo, una aproximación
al deporte con enfoques lingüísticos y sociológicos
desde las Cátedras Universitarias de Tema Deportivo-Cultural
entre 1968 y 1974. Y en 1972 el periodismo, con Joaquim Maria
Puyal abre la realización de tesinas sobre terminología
de fútbol.
Las
tesis doctorales
En
una segunda fase, de 1976 a 1991, se da continuidad a las actividades
culturales que reflexionan sobre el deporte ahora protagonizadas
por facultades de ciencias de la información en Madrid,
con el papel destacado de Antonio Alcoba. Y además, la
Universidad pone en marcha dos caminos: sus centros publican
estudios y reflexiones de tema deportivo, tanto en su versión
lingüística como literaria; y generan investigación
con tesis doctorales que serían leídas en centros
de Asturias, Canarias, Castilla y León y Madrid sobre
el término deporte y monografías de diferentes
aspectos de ciclismo y fútbol.
Lingüistas,
periodistas y deportistas
Una
tercera etapa, de 1992 hasta finales del siglo XX, es consecuencia
de la nueva Ley del Deporte y del éxito de los Juegos
Olímpicos de verano celebrados en Barcelona. Se mantienen
las actividades culturales, aunque ahora realizadas por Institutos
del Deporte con el pionero I Encuentro sobre el idioma español
en el deporte, organizado por el Instituto Andaluz del Deporte
en 1997. Y también tiene continuidad la lectura de tesis
doctorales con aportaciones de universidades de Alicante, León,
Madrid y Navarra.
Pero
alcanza un especial protagonismo la creación de una nueva
dimensión educativa del idioma español del deporte:
asignaturas específicas, cursos de verano y de invierno
y cursos de doctorado.
La creación de asignaturas universitarias ha comprendido
su versión lingüística, literaria y de comunicación
e inició su camino en las universidades de Castilla y
León entre 1995 y 2000, gracias a "Literatura y
deporte" e "Idioma y deporte", impartidas en
la Universidad de Valladolid, así como "Comunicación
deportiva" en la Universidad Pontificia de Salamanca.
La
presencia en cursos de verano ha hecho referencia a la literatura
y a la comunicación, con la labor pionera de Madrid y
Asturias desde 1997.
Finalmente,
la enseñanza del tercer ciclo ha tenido en cuenta su
triple dimensión lingüística, literaria y
comunicativa, con el primer paso dado por los cursos "El
idioma español del deporte en los medios de comunicación"
y "Literatura de tema deportivo" y "La crónica
deportiva: el estilo y la estructura", que se han impartido
en centros de Castilla y León y Madrid desde 1998 y 1999.
Pero
esa influencia social del deporte también ha dado lugar
a otros dos fenómenos. Primero, la interrelación
entre lingüística y periodismo en la Universidad
Autónoma de Madrid gracias a la construcción de
corpus textuales para el análisis del lenguaje periodístico
y también a la colaboración de la Universidad
de Oviedo en la publicación sobre el lenguaje correctamente
hablado en televisión. Y segundo, la incorporación
de profesionales del deporte que crearon trabajos sobre equivalencias
de terminología, estudios sobre aspectos de terminología
de la educación física y su didáctica o
diccionarios sobre las ciencias de la actividad física
y el deporte en universidades de Castilla y León y Cataluña
así como en los Institutos del Deporte de Andalucía
y del País Vasco.
La
convergencia
Una
cuarta etapa arranca en el siglo XXI con la conversión
del deporte en un asunto de interés común para
los diferentes estudiosos. Y a la continuidad de lo marcado
en la anterior etapa, ahora por universidades de Cataluña,
Comunidad Valenciana, Murcia y País Vasco, se suman nuevos
pasos.
En
primer lugar, se produce un cambio importante en las instituciones
lingüísticas. La Asociación de Academias
de la Lengua Española evoluciona desde el purismo para
la hispanización del léxico y la defensa del uso
de criterios de corrección idiomática hasta crear
un Observatorio del Neologismo con el fin de analizar los neologismos
de origen deportivo que se instalan en el habla común
con gran éxito social. Y la Real Academia Española
en la última edición del Diccionario de la Lengua
Española ha centrado su interés en ochenta y un
disciplinas deportivas diferentes, además de aportar
más de trescientos términos de carácter
general con la marca "en deportes" o "y en otros
deportes". La Corporación ha registrado términos
relacionados con los Juegos Olímpicos de verano y de
invierno (con especial atención a atletismo, baloncesto,
boxeo, ciclismo, esgrima, fútbol e hípica; esquí
alpino, esquí de fondo y hockey sobre hielo) y con deportes
no olímpicos, con especial predilección por las
artes marciales y los deportes de gran difusión social.
Paulatinamente viene incorporando las denominaciones de todos
los deportes olímpicos de verano e invierno con sus modalidades
y aparatos y también la definición de todos los
deportes no olímpicos agrupados en federaciones o de
gran extensión popular.
El
ámbito de la comunicación y el periodismo, que
ya actúa sin complejos como una industria del ocio, incluye
en su formación módulos específicos dedicados
al buen uso del idioma tanto en cursos especializados como en
Máster de Posgrado. Una tarea que inicia el Comité
Olímpico Español y que varias universidades de
Madrid desarrollarán junto con la Agencia Efe, el diario
Marca o el canal temático Eurosport. Además, en
Andalucía y Madrid se han llevado a cabo tesis doctorales
y trabajos para destacar la influencia social del lenguaje deportivo
y su aplicación a los relatos de otras áreas informativas.
Finalmente,
los deportistas han tomado dos direcciones. En Madrid han desarrollado
Máster de Posgrado desde las fundaciones deportivas,
como es el caso del Real Madrid, y más recientemente
se ha logrado una nueva convergencia con la formación
de grupos de trabajo multidisciplinar con deportistas, periodistas
y lingüistas de Castilla y León, La Rioja y Madrid
para analizar la influencia del lenguaje deportivo en la lengua
común.
Una
carrera intergeneracional
En
resumen, la relación entre idioma, deporte y universidad
es la historia de una convergencia. De una carrera de relevos
donde hay que leer hacia atrás y mirar hacia delante
para tomar el testigo del trabajo anónimo de muchas generaciones
y seguir en la pista para hacer llegar más lejos, más
alto y más fuerte las posibilidades expresivas del idioma.