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Joaquín
Xaudaró: los deportes de la tecnología y la vida moderna
Jesús Castañón Rodríguez
Joaquín
Xaudaró nació en 1872 en Vigan (Filipinas) y murió
en Madrid en 1933. Educado en París y Londres, fue un dibujante,
ilustrador y caricaturista que observó con un sentido refinado
la cultura y la tecnología del primer tercio del siglo XX.
Ilustró
los libros Les conteurs joyeux y Los viajes morrocotudos, publicó
los volúmenes Les péripéties de l'aviation
y El auto que pasa y también hizo trabajos para el teatro
y el cine.
Su
trayectoria en los medios de comunicación ha estado vinculada
la revista francesa Le Rire y a las publicaciones españolas
ABC, Barcelona Cómica, Blanco y Negro, Gedeón, La
Saeta y Madrid Cómico siendo recopilados sus chistes en los
libros Los Sports y Xaudaró.
La
tecnología
En sus chistes deportivos está presente el singular perro
pequeño que aparece en todas sus creaciones. Fija su atención
en las hazañas tecnológicas del automovilismo y de
la aviación, con el fascinante descubrimiento de nuevos ángulos
de la vida a toda velocidad o desde el cielo, las peripecias de
la mecánica y el retrato social de la euforia de los arriesgados
"sportmans".
La
vida moderna
Pero también presta su mirada a otras diez disciplinas deportivas.
El billar sirve para que el estudiante justifique el suspenso del
curso académico explicando a su padre que sabía una
asignatura pero que se había hecho un "taco".
El
boxeo lleva a que un castigado púgil, entre vendas, eche
un piropo a su esposa por llevar un gorro futurista y ella le prometa
una bofetada por grosero.
La
caza es el mundo para hechos singulares. Los perros de presa persiguen
cuadros o acompañan a cazadores de mala puntería para
recoger lo que caiga, siempre que no lo haya hecho antes una ambulancia
de la Cruz Roja. También aparecen cazadores que capturan
"conejos mensajeros" que llevan amarrada una cuerda en
las patas o miopes cazadores de mariposas que se dedican a capturar
elefantes.
Retrata
al esquiador que presume de esquís, equipo y traje noruegos,
aunque sus caídas sean de lo más autóctonas.
El
fútbol se convierte en un elemento de costumbrismo social
en el que los niños dan ambiente a escenas que ocurren en
los parques y en las playas.
Los
practicantes adinerados de gimnasia comentan a sus interlocutores
que esos molestos ejercicios ya los realiza su ayudante de cámara
por él.
La
hípica muestra el accidente del hombre que "montaba"
relojes y aparatos de radio.
El
montañismo y su ascenso a las cimas sirve a un comerciante
para saldar una reclamación: los siete picos que subió
el escalador más el "pico" que le adeuda de una
compra.
La
natación lleva a una playa chic en la que un señor
no sale del agua porque se le ha descosido el traje.
Y
la pesca, presenta a un anciano llamado Pancho que ha pescado tres
tocayos en el pedrero del puerto.
Epílogo
En resumen, la visión deportiva de Xaudaró se centra
en las fascinación tecnológica del mundo del motor
y en el retrato de la vida social moderna creando juegos de lenguaje
con las situaciones deportivas y de la vida diaria.
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