Copa del Mundo 2002 

El tiempo de los zurdos

Óscar Domínguez (*)

Dos zurdos, Rivaldo y Roberto Carlos, del Brasil, están haciendo hasta para vender en el mundial. Ellos le están notificando a la aldea global que es el tiempo de los zurdos. Pilas, derechos...

Zurdos iluminados como los brasileños Rivaldo y Roberto Carlos han convertido su pierna equivocada en una multinacional del gol. Por eso, contra viento, marea y crítica,  tienen a su selección clasificada para las semifinales. Los zurdos del mundo están que no  conocen. Han sido reinvindicados en vivo y en directo por televisión desde el lejano oriente.

De la virginidad, alguien comentó que le parecía bien que existiera, aunque consideró que la habían puesto en un mal sitio. De la zurdería, diría que la pusieron en el único lugar posible: entrando, a mano izquierda del cuerpo.

Los zurdos han sido discriminados desde siempre. Para empezar, Jesús, el Galileo, ordenó  obrar de tal manera que la mano derecha no sepa lo que hace la izquierda. ¿Por qué no al contrario? Y a los que se salvan, San Pedro, el acomodador, los ubica a la derecha de Dios Padre. (Aunque como Dios no tiene presa mala, quedar a cualquier lado suyo es ganancia).

Estas circunstancias  me llevan a pensar que Jesuscristo era zurdo. Aunque no hay absoluta certeza, porque la única vez que escribió lo hizo en el suelo, en el episodio de la mujer adúltera. Nunca se supo qué escribió ni con cuál mano lo hizo. En este episodio los evangelistas-reporteros fueron agarrados con los calzones abajo.

Como el que peca y reza empata, en la crucifixión, Jesús colocó a Dimas, el buen ladrón, a su derecha. Tal vez lo hizo en reconocimiento a Dimas - primer Robin Hood- que redistribuía el ingreso robándole solo a la ricos.

Los carpinteros - ni siquiera San José, padre de Jesús-,  jamas se han preocupado por fabricar muebles ni pupitres para estudiants zurdos. No, los pobres han tenido que hacer toda clase de malabares para escribir. Tampoco hay camas para zurdos que, se supone, hacen el amor de una manera diferente. Bueno, deberían, al menos. Toda esta discriminación ab-SURDA está cambiando.

Claro que los zurdos tienen su mano derecha en Colombia. Es la monjita carmelita misionera, Eugenia Gómez Giraldo, de la Normal Departamental Santa Teresita, de Sopetrán, Antioquia, quien hace una década se condolió de los hermanos separados de la izquierda y ordenó construir una treintena de pupitres para ellos. Si Roma sigue en su tónica de canonizar hasta el gato, la hermana Eugenia será la santa indiscutida de los zurdos.

Y con lo que está sucediendo en el mundial de fútbol de ojos rasgados, los pobres derechos corremos el albur de empezar a ser discriminados. Derechos del mundo, unámonos!

Se habla de la diestra y de la siniestra. Hasta semánticamente, llevan del bulto los de mano o pierna equivocada, como los bautizó el fallecido locutor Carlos Arturo Rueda C.

Los zurdos han ido aprendiendo a alzar la voz. Una periodista colombiana, Polly Martínez, zurda toda ella, denunció que hasta en al Constitución colombiana, esa inmensa minoría que son los de mano desobediente, aparecen en subalterna condición.

En efecto, según  el artículo 16 de la Carta “todas las personas tienen derecho al libre desarrollo de la personalidad sin más limitaciones que las que impongan los derechos... de los demás y el orden jurídico”.
En tiempos idos, las madres sufrían con sus hijos zurdos lo que lengua mortal decir no pudo. ¿Un hijo zurdo? Preferible que fuera comunista, turbayista o ateo gracias a Dios.

(Claro que hubo excepciones, sobre todo entre mamás que son zurdas, como la mía. Para demostrar que no tiene nada personal contra ellas, dio a luz a otra zurda, mi hermana Luz Amparo).

Hasta dónde habrá llegado la rebelión de los zurdos que tienen día propio, algo en lo que nos hemos quedado rezagados los derechos: los zurdos celebran su día anual el 13 de agosto.

Ese día se trepan a un taburete para poner el grito en el cielo y proclamar que zurdos fueron también Miguel Angel, Picasso y Rafael.
Y como nadie es perfecto, pertenecen a la cofradía de los que firman la nómina y le ponen la mano al bus con la izquierda, los ex presidentes norteamericanos George Bush y su sucesor Bill Clinton quien se valió de su siniestra debilidad por las féminas para enamorar a la becaria Mónica Lewinsky.

En Europa, los entrenadores de fútbol andan en busca zurdos perdidos  que deseen convertir el sector izquierdo del estado en su propio hábitat.

Uno de los grandes en patear con la izquierda fue el brasileño Mané Garrincha, quien acuñó una frase que merece ser escrita por ambidextros: “Yo vivo la vida; la vida no me vive a mí”.

Otro zurdo de los de arriba fue el argentino Maradona, a quien no me explicó porqué le dio por meter un gol con la derecha, en pleno mundial, si la izquierda le quedaba ahí no más. Claro que el segundo gol, la vez que derrotaron a Inglaterra, sí fue con la izquierda extremidad.
Un dato adicional que se ha sabido es que los zurdos, antípodas cercanos de los derechos, cambian inteligencia por vida. Así, según estadísticas, si bien los zurdos viven un 10 o un 15% menos, son más inteligentes.

Los optimistas de profesión pensamos que los mejores días de zurdos y derechos están por llegar. Eso sucederá cuando todos seamos ambidextros y utilicemos ambos hemisferios. Por lo pronto, solo utilizamos una parte. El bobo sapiens sigue en obra negra. Mientras tanto, los derechos somos lobos para los zurdos. Y viceversa. Mejor dicho, todos somos lobos para todos. Sobre todo en el mundial de Japón-Corea en la quedará redondeada la rebelión de los zurdos... si Rivelino y Roberto Carlos se salen con la suya...

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(*) Periodista

 

www.jesuscastanon.com